Los hijos y las emociones: lo importante de saber gestionarlas

Para crecer como adultos emocionalmente estables, los niños necesitan ambientes para expresar sus sentimientos sin temor.

SAN PEDRO SULA.

“Las emociones son necesarias para exteriorizar cómo nos sentimos en determinadas ocasiones; conocerlas e identificarlas permite que nos adaptemos al medio y podamos relacionarnos de mejor manera con los demás”, opina la psicóloga clínica Alejandra Altán.

No expresarlas o hacerlo de forma incorrecta puede causar un desgaste emocional del niño y de sus padres, ya que las conductas agresivas provocadas por las emociones negativas generan eventos estresantes, frustración, cólera e incluso podría llegar a la violencia.

Expresarse es una necesidad que debe satisfacerse desde la infancia, de lo contrario, “un niño o una niña que no aprende a gestionar sus emociones se convertirá en un adulto débil emocionalmente, lo cual podría provocar también trastornos como depresión, ansiedad, inseguridad y baja autoestima; también tendrá problemas para relacionarse y será incapaz de tomar decisiones”, agrega Altán.

A criterio de Omar Morales, médico cirujano que ha investigado la influencia de la neurología en la salud, las consecuencias de no canalizar bien los sentimientos también impactan en la salud. “Una tristeza que se guarda durante mucho tiempo definitivamente causará cambios químicos permanentes en nuestro cuerpo y se manifestará en alguna enfermedad hasta que prestemos atención a esa situación que nos provocó la emoción inicial”, explica.

Para tener un mejor contacto y propiciar el sano crecimiento de los niños, cree espacios para comunicarse con ellos en donde puedan expresarse con libertad y confianza.

A continuación se presentan 10 pasos para promover la comunicación asertiva y un mayor vínculo afectivo entre padres e hijos.

1. Comunicación
Aparte al menos unos minutos al día para hablar de distintas experiencias con los pequeños. Permítales decir qué les incomoda, enoja, entristece, les causa felicidad y por qué.

2. Escucha activa
No solo se trata de dejarlos hablar, sino de escucharlos atentamente. Evite hacer otra actividad mientras ellos se expresan y centre todos sus sentidos en lo que quieren decir. Hay emociones que no solo se dicen, sino que también se ven.

3. Respeto
Tal vez a veces lo olvide, pero usted también fue niño. Tome en cuenta la personalidad de cada uno de sus hijos, demuestre respeto por sus sentimientos y considere los momentos que necesita de usted, ya sea para hablar, escuchar, reflexionar y apoyarlo, pero sin dejar de lado su individualidad.

4. Juegos
A los chicos les encanta jugar, así que esta será la mejor metodología para llegar a ellos. Invente juegos que le permitan compartir, divertirse y aumentar los vínculos de confianza con sus hijos.

5. Emociones positivas
Fomente emociones como paz, calma, armonía y felicidad; y cree momentos para suscitarlas: juegos de mesa, días de campo o escuchen música. Estas prácticas son capaces de cambiar las emociones negativas, como estrés o rabia.

6. Sea ejemplo
Los niños imitarán las actitudes de sus padres y adultos que los rodean. Es probable que la forma en que usted expresa sus emociones sea la misma como sus hijos lo hagan. Evite gritos innecesarios o enojos sin sentido, sea capaz de expresar y decir de manera adecuada cómo se siente.

7. Desarrolle empatía
Cree conciencia en sus hijos sobre la importancia de reconocer cómo se sienten los demás, así aprenderán a valorar los sentimientos del prójimo.

8. Evite estereotipos
Frases como “los niños no lloran” pueden causar que se cierren y eviten expresarse. Lo mismo ocurre si crea etiquetas antes ciertas manifestaciones, como tachar a las niñas de “lloronas”. Deje que manifiesten su sentir en el momento y modo en que lo necesiten.

9. Palabras correctas
Cuando corrija alguna actitud negativa de su hijo, evite marcarlo como “malo”. Guarde la calma y explíquele lo que ha hecho y cómo le hizo sentir a usted, por ejemplo, “estuve preocupado porque llegaste tarde a casa”. Luego dígale cómo podría mejorar.

10. Mucho amor
Sentirse amado aumentará la autoestima de su hijo y la confianza de expresar lo que siente. Toda muestra de afecto dará lugar a emociones positivas. Tómelo en cuenta en todo momento y ante cualquier situación muéstrele siempre su amor y comprensión.

La Prensa