Lo qué debemos decir y qué no decir a un niño cuando tiene miedo

Es normal que los niños tengan miedos, y son los adultos con las palabras adecuadas los que tienen que ayudarles a canalizarlos.

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SAN PEDRO SULA.

Tanto adultos como niños experimentamos una serie de emociones diarias en función del momento que estemos viviendo. Además de esos tres, hay otra emoción que nos gusta menos debido a lo que acarrea: cuando tiene miedo. Aunque también hay que apuntar a que es algo normal sentirlo e, incluso, puede llegar a ser positivo, pues nos puede proteger algunos riesgos.

En concreto, los niños suelen pasar una etapa en la que experimentan un miedo irracional. Generalmente, se suele presentar entre los 3 y 6 años, pues son con esas edades cuando los niños no entienden bien en qué mundo viven y no saben todavía distinguir entre realidad e imaginación.

Lo más importante de todo cuando un niño experimenta esa sensación de miedo es ayudar a superarlo con un poco de ayuda. Todos los niños lo van a superar sin ningún problema si sabemos transmitirles tranquilidad, seguridad, confianza y mucho cariño y comprensión. De esta manera evitaremos que duren mucho tiempo y les lleguen a provocar ansiedad.

¿Por qué tienen miedo los niños?
Generalmente, el miedo de los niños va directamente vinculado con el desarrollo y las distintas fases que este atraviesa y supera. Por ese motivo, los temores van variando y evolucionando según las características cognitivas, sociales o emocionales de los niños. En este sentido, la mayoría de ellos tienen temores comunes y, además, pasajeros. Entre ellos se encuentran las personas desconocidas, la oscuridad, el colegio, el separarse de los padres, etc.

Está claro también que cada niño que tiene miedo lo llevará de una manera según las vivencias y experiencias que haya tenido. Por ejemplo, si un día un niño tiene una mala experiencia con un perro o animal, es muy probable que su miedo se desarrolle más fuerte y durante más tiempo que el de otro niño que nunca haya pasado por esa situación negativa.

Además, también hay que destacar el miedo que los padres generan en los niños como medida de protección ante situaciones peligrosas. Por ejemplo, para que no crucen la carretera sin mirar, no se acerquen a los enchufes, etc. Esos miedos son educativos, pero no hay que llegar al punto de hacerlo de una manera innecesaria, pues sin darnos cuenta puede ocasionar problemas en un futuro.

¿Cómo ayudar a los niños a que superen el miedo?
Lo primero que debemos hacer es identificar los miedos que tiene el niño. Para ello, debemos fijarnos en las situaciones en las que se pone mal y tiene síntomas de ese miedo. Una vez que sepamos qué es, debemos hablar con él sobre ello, que cuente por qué siente eso, etc.

En segundo lugar, tienes que mostrarte comprensivo con él, que sienta que le entiendes. Por tanto, no hay que demostrarles que dudamos de ellos, que son tonterías o que no tiene importancia. Hay que ponernos de su lado y calmarlos dándoles seguridad y confianza. Otro de los pasos que hay que dar cuando un niño tiene miedo es el de intentar hacer que se enfrenten a sus temores.

Esto debe ser de forma gradual, es decir, que vaya surgiendo poco a poco mientras les vamos mostrando nuestra ayuda, sin obligarles a que lo superen de forma inmediata. Además, cuando veamos un avance o cierta mejora debemos reconocerlo para que se den cuenta y quieran seguir en ese camino. Por tanto, aquí adquiere una gran importancia el fomentar su autoestima, pues les será de gran ayuda en su avance.

Otra de las cosas que debemos hacer cuando aparezca el miedo en los niños es intentar rebajar la ansiedad que les genera. Para ello, hay que intentar calmarlos buscando métodos que creamos que les puedan servir. Por ejemplo, poner música, proponerles juegos y actividades, hacerle su comida favorita, etc. Incluso, si la situación está muy negativa, se les puede conceder algún capricho o dejarles hacer algo que normalmente no les dejamos hacer.

Por último, es importante que metamos el humor y el buen sentido de las cosas cuando el niño tiene miedo. Con esto queremos decir que hay que intentar transformar los temores y aquellos aspectos aterradores en cosas graciosas, en bromas, etc. Para ello, puedes intentar probar con dibujos.

¿Qué debemos evitar cuando los niños tienen miedo?
En primer lugar, es importante que cuando el niño tenga un episodio de miedo no te burles de él o no le creas o pienses que es mentira. Lo que él necesita es sentir esa confianza de una persona que quiere. Por tanto, debes evitar decirle frases como "tienes que ser valiente" o "no te asustes, que no tienes motivos".

Otra cosa que debemos evitar es mentirle a los niños cuando tienen miedo. Por ejemplo, hay situaciones en las que les decimos que algo no va a pasar para que se tranquilicen pero en realidad sí va a ocurrir. Una de estas situaciones se produce en el médico, cuando les van a poner una vacuna, por ejemplo. Lo que hay que hacer es prepararles para que se enfrenten a esa situación, hablándole mucho del tema para que se familiaricen con ello, como ya hemos señalado en el apartado anterior.

Tampoco debemos evitar que vean o se enfrente a los objetos o situaciones que le den miedo, siempre y cuando estén dentro de lo normal es decir, sean por la edad e irracionales. Por ejemplo, si le da miedo cierto objeto concreto y lo retiramos, le ayudamos en ese momento, pero no a largo plazo, es decir, no lo está superando.

Si el niño tiene miedo a la oscuridad, es decir, no quiere dormir solo, hay que intentar no caer en la situación de llevarle a la cama de los padres. De nuevo, así se arregla el problema en el momento, pero no en un futuro.

Por tanto, hay que enseñarle a dormir solo, primero quedándose a su lado hasta que se duerma e intentar ir quitándoselo poco a poco. También hay que intentar evitar que el niño escuche, ya sea en la tele o en nosotros mismos, los miedos o situaciones que a nosotros nos preocupan. El ambiente tiene que ser positivo para él para que así no le puedan surgir nuevos miedos.

La Prensa