Ejercicios de risoterapia para hacer en familia

La risoterapia es complementaria a tratamientos médicos.

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SAN PEDRO SULA.

Científicamente se ha demostrado que reír provoca endorfinas, las conocidas como «hormonas de la felicidad», que hacen que la sensación de placer aumente y disminuya el malestar. Además, los músculos se relajan, la circulación sanguínea mejora, el colesterol se reduce, el sistema inmune se fortalece.

Según los expertos, los niños sonríen de media unas 300 veces al día y los adultos entre 15 y 40. Esto se debe a que los menores nacen con la capacidad y una gran predisposición para reírse, pero se va perdiendo poco a poco por las presiones, responsabilidades y la cultura. Por otro lado, se suma el estrés y la tensión a los que ha sido sometida gran parte de la población mundial debido al coronavirus.

Dentro de ese marco critico, las familias han sido llamadas a pasar más tiempo en el hogar. Por ello, es necesario que tengan a mano ideas divertidas que hagan que ese tiempo sea lo más llevadero posible, en especial cuando se tienen niños o adolescentes en casa, como una forma de proteger y mantener su capacidad de diversión y su salud junto con la de los padres.

Los profesionales de la salud mental y conocedores de las terapias de risa recomiendan una serie de actividades y ejercicios que pueden realizar juntos en casa para pasar momentos carcajadas y felicidad.

–Muecas en círculos: Los miembros del núcleo se colocan en círculo, y el que inicia el juego le pasa al de su derecha la mueca más estrafalaria que se le ocurra, y este al de al lado, así sucesivamente hasta llegar al primero.

–Risa bailable: Se baila en pareja una música alegre elegida por el guía, mientras ríen y ríen. Van cambiando de pareja sin dejar de reír

–El espejo: Se pone una persona delante de la otra e imita sus muecas y gestos.

–Risa casera: Cuando se estés en casa haciendo labores rutinarias, de repente suelta una estruendosa carcajada, aparentemente sin sentido, durante quince segundos y también de súbito cambie a la normalidad de lo que hacía. Los demás deberán seguir la corriente.

–Momento vergonzoso: Rememora un incidente vergonzoso e interprétalo, riéndose de la situación. Esto divertirá a la familia y ayudar a que los chicos estén conscientes de que en la vida se pasa situaciones de ese tipo y solo hay que afrontarlas.

–Cosquillas: Las de toda la vida. Se intenta encontrar y presionar suavemente los músculos que desatan la risa. Si se hace el gesto junto a sonidos graciosos, no hará falta tocar para que la otra persona sonría.

–Te paso mi risa: En grupo formando un círculo uno sale al centro y tiene que intentar pasar la risa a otro compañero solamente mirándole a los ojos.

La Prensa