Trucos para educar la atención de tus hijos en casa y conseguir niños concentrados  

María de Hontanares López, profesora del Máster en Neuropsicología de la UNIR, nos ofrece estrategias para poner en marcha desde la tranquilidad del hogar.

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SAN PEDRO SULA.

«No nos damos cuenta, pero el mundo en el que vivimos nos lleva a que el niño esté en el salón con la tablet y viendo la televisión a la vez, oyendo a la hermanita llorar, a un padre hablando por teléfono, y al otro dando órdenes... ¿A alguien le suena esta situación? Pues lo que está ocurriendo en realidad es que este tipo de circunstancia lleva al niño a alojar la información en una parte equivocada del cerebro: en el estriado, en lugar de en el hipocampo.

Y que cuando el niño trate de recuperar esa información no la encuentre, porque no está donde debería. Y al final acabe diciendo: no me he enterado de nada». Este dibujo de una tarde normal de cualquier casa es el que utiliza María de Hontanares López, profesora del Máster en Neuropsicología de la Universidad Internacinal de La Rioja (UNIR), para explicar lo perjudicial que puede ser la hiperestimulación y la multitarea para el cerebro de un niño.

«Después se escucha a muchos padres decir: qué difícil educar la atención. No. Lo difícl es educar para mantener la atención en una sola cosa, en conseguir que el pequeño sepa controlar esos estímulos que le llegan y pueda seleccionar cuáles sí cuáles no». Entonces, ¿cómo podemos educar desde casa la atención en un mundo multitarea? ¿Cómo lograr que los niños se concentren en lo que deben hacer en cada momento? Estas son las estrategias que propone la experta de la UNIR para educar la concentración desde nuestro hogar:

1) Que los niños tengan SU zona de estudio. Sería interesantes que fuera el niño con el papá quienes diseñen esa zona. Una mesa más bien grandecita, que tenga espacio, donde no haya ruido, luz natural. Si puede ser que no haya distracciones como tabletas, juguetes… si las apartamos de su campo de vista, mejor.

2) Es muy importante para la familia que haya siempre que se pueda contactos con la naturaleza. «Para focalizar la atención salir al exterior y dar un paseo por la naturaleza es más relevante de lo que pueda parecer. Con una cosa tan sencilla cómo observar el cambio de colores de los árboles, el discurrir lento de un río... Con cosas concretas y que van despacio se va centrando la atención», explica Hontanares.

3) Ser ejemplo para tu hijo. «"Mi hijo no escucha". Es un tema que los padres suelen decir mucho. De acuerdo, no te escucha, pero te mira todo el día. Tendremos que aprender a dar más ejemplos buenos. No le puedo decir a un niño que no grite, si yo estoy gritando».

4) Detenernos cinco minutos al día en una actividad: «Nos vamos a centrar en una cosa que el niño decida: puede ser jugar con los playmobil, pintar... Planificamos qué herramientas necesitamos: agua, pinceles, témperas, papel... Vamos a desglosar esa actividad en pequeñas tareas».

5) Internet. La mejor manera de educar online es preparar al niño off line, y que este sepa cuáles son las herramientas relacionadas con el día a día para que luego sepa manejarse en la red.

6) Fomentar el juego no dirigido. «¿Por qué les gustan las construcciones? Porque son ellos los que crean, los que pautan y dirigen su juego, están un poco cansados del juego dirigido y hay que ayudarles a abrir un mundo nuevo».

7) Plantear pequeños retos: Aprenden a planificar y a concentrarse en la tarea que van a realizar. Si se trata de una receta de cocina, preguntar qué vamos a necesitar y colocar los ingredientes... Lo mejor para trabajar con los niños es el juego.

8) Es importante, prosigue Hontanares, «que los papás sepan que la atención nace del asombro». «Tenemos que dejarles que ellos se acerquen al aprendizaje, no sobreestimularlos nosotros con cosas. Si estamos en casa y al pequeño le interesa una regadera, que se acerque a ella, que juegue, ensaye, vea por dónde sale el agua, se equivoque y se moje...».

9) En tareas que requieren mucha concentración sería interesante que hubiera «recreos para el cerebro pero con desplazamiento físico». «Los llamados "brain breaks" disminuyen el estrés y aumentan la concentración. Los periodos de atención de un niño en Primaria no son mayores de 15 minutos, mientras que los módulos en los centros educativos son de 50 minutos… Deberían hacer descansos donde les permitieran moverse. En Bachillerato los periodos de atención suben a 30 minutos, también deberían hacer descansos mentales».

10) Crear rutinas. «Las rutinas son súper importantes para trabajar la atención. Es fundamental antes de dar una instrucción tratar de llevar a cabo una rutina previa. Es una manera de captar su atención. Por ejemplo, antes de la ducha, preparar el pijama. Se trata de crear una rutina muy estipulada para anticipar esa acatividad de manera que reclamas su atención en determinada acción», explica esta docente.

11) Sorprender. «Para los niños de hoy, que están tan acostumbrados a la novedad, no tenemos más remedio que ir cambiando los métodos de enseñanza: tocar, manipular, oler… Tratemos de ir variando todos nuestros métodos», aconseja.

12) Fomentar los hábitos de escucha para mejorar la atención: «"Yo hablo, después hablas tú, te toca". Que aprendan a parar, a inhibir esos estímulos que vienen de fuera.

13) Calificar las actividades de casa: «"Me ha gustado", "no me ha gustado"... De esta manera obtenemos un "feedback" (respuesta) y trabajamos la atención de nuevo. Además hay muchas veces que no nos damos cuenta pero nos anticipamos y les decimos: "esto así no" Y echas tú la harina. Con esto solo conseguimos que se aburran», advierte.

14) Controlar el nivel de atención. «Que el nivel no esté ni muy por encima de lo que el niño puede asumir, ni muy por debajo. Con ambas situaciones lo único que conseguimos es que el niño no se "enchufe", no conecte».

15) Trabajar el sentido del humor. «Esto es fundamental y además resulta ser lo que más les engancha. Trabajemos en casa con ellos la risa, la ironía y conseguiremos niños que centren mucho mejor la atención».

La Prensa