El humo del tabaco en el hogar incrementa en niños la enfermedad mental

Un estudio lo confirma.

SAN PEDRO SULA.

Los niños 'conviven' con el humo del tabaco en un 10 o 15 por ciento de los hogares. Ahora, un estudio liderado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha constatado que la exposición al humo durante una hora o más está asociada a una mayor frecuencia de trastornos mentales en los menores.

Esta es la principal conclusión de un estudio que se publica en la revista Tobacco Control (del grupo British Medical Journal), para el que los investigadores utilizaron datos de 2.357 niños y niñas de la Encuesta Nacional de Salud.

Así, los investigadores eligieron dos variables de esta encuesta que posteriormente relacionaron: salud mental, medida a través del cuestionario de capacidades y dificultades que consta de 25 preguntas, y el tiempo de exposición al humo del tabaco en el hogar.

Además, tuvieron en cuenta otras -para evitarlas- que podrían contaminar los resultados, en especial la salud mental de los padres ya que un menor con padres con problemas mentales tiene más posibilidades de tenerlos.

Con todo esto, los investigadores concluyeron que existe una relación entre la exposición pasiva al humo del tabaco y el riesgo a desarrollar trastornos mentales, específicamente problemas de hiperactividad y déficit de atención, ha declarado a Efe Iñaki Galán, del Centro Nacional de Epidemiología del ISCIII de Madrid.

"Hemos observado que existe una asociación entre la exposición de los niños al humo del tabaco en hogares con tener problemas de salud mental, lo que se incrementa sobre todo a partir de la hora de exposición", ha detallado.

No obstante, este investigador ha precisado que se trata de un estudio observacional transversal: "Nos limitamos a observar lo que existe, y la información de la exposición y el efecto se recoge en el mismo momento".

Este estudio tiene limitaciones desde el punto de vista de la evidencia, como todos los estudios observacionales porque no se puede demostrar al cien por cien que la asociación sea causal. No obstante, sí es importante porque refleja parecidos resultados a otros trabajos, según Galán.

Sí se puede sugerir, ha añadido, que existe una relación entre humo del tabaco y enfermedades mentales "y probablemente esta relación pueda ser causal. Esto se comprobará en la medida que vaya habiendo más estudios y que estos ratifiquen estas conclusiones".

La Prensa