¿Qué juguetes son los más adecuados para cada edad?

Escoger un juguete que aporte algo más que horas de entretenimiento y diversión se convierte en un rompecabezas para mucho.

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SAN PEDRO SULA.

Juguetes para bebés: estimular los sentidos
La especialista destaca la importancia de los colores, sonidos y apariencias en los juguetes para que llamen la atención del bebé y que éste comience a jugar con ellos.

-Apilables: trabajan la coordinación oculomanual, la pinza bidigital y la fuerza muscular.
-Encajables de formas geométricas o animales: aportan coordinación visomanual y destrezas finas. Se trabaja la memoria de formas y los niños aprenden la dinámica del puzle, juego importantísimo en la actividad lúdica infantil junto con las construcciones.
-Mantas de actividades: favorecen la motricidad de los bebés.
-Marionetas: estimulan de forma divertida a los bebés, involucrando los sentidos de la vista y el tacto. Cuando sean un poco mayores los propios niños podrán jugar con ellas, bien a reproducir una historia o creando sus propios cuentos.

Juguetes que no pasan de moda
Aunque depende de cada niño y de la forma en que se le eduque, la especialista explica que “a partir de los dos años hay que empezar a pensar que el pequeño ya no es un bebé sino un niño”.

-Los juguetes tradicionales “son importantísimos para favorecer su correcta estimulación”, por ejemplo, los juegos de ensartar cuentas, pegar y despegar pegatinas en los sitios indicados son muy apropiados a partir de los dos o tres años.
-Los juegos de plastilina, los recortables, vestir y desvestir muñecos: en torno a los dos años, de cara a facilitar el progreso de las habilidades de fuerza y agilidad en los dedos de las manos, además de ejercitar la paciencia del niño.
-Los patinetes, patines, triciclos, bicicletas, camas elásticas favorecen la fuerza, potencia, resistencia y control muscular del niño. Estos juguetes se podrán usar dependiendo de la destreza del niño, entre los dos y los tres años, permiten conocer su cuerpo, aprender a dominar sus movimientos, y fomentan el desarrollo de la elasticidad, la tonicidad o el equilibrio.
-Las cocinitas, los muñecos, los bebés, las marionetas y disfraces son juguetes que favorecen el juego funcional y simbólico. En términos generales, a partir de los tres años los niños empiezan a simular que hacen cosas y a llevar a cabo juegos de roles, como cocinar, ir a la compra, cuidar de un bebé.
-Juegos de mesa: Normalmente es a partir de los seis años cuando el niño puede entender las reglas y seguir los turnos de los juegos de mesa tradicionales.

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Juguetes que cubren necesidades
A medida que los niños cumplen años, cambian tanto sus gustos como el tiempo que dedican al jugar. La publicidad, los amigos y los propios gustos del menor influirán en los regalos escogidos, explica Silvia Álava; no obstante, los padres pueden “orientar el tipo de regalos que recibe en función de la edad, las necesidades y los recursos económicos de la familia”.

La especialista propone una serie de ideas para regalar que además de agradar al niño satisfacen una necesidad.
-Material escolar: hay un gran abanico de posibilidades para regalar que se caracterizarán por su utilidad como libros de lectura, cuadernos de actividades, lapiceros, pinturas o estuches.
-Pizarras: además de servir como material de apoyo para realizar los deberes cuando crezcan, esta herramienta sirve para jugar a los profesores.
-Puzles y juegos de construcción: estimulan la paciencia, la memoria de formas y la lógica de las construcción.

Consejos a tener en cuenta
La especialista plantea algunas de los principales dilemas que los padres se pueden plantear a la hora de regalar un juguete.
-Niños y tecnología: Los juguetes tecnológicos llaman la atención de los niños, por ello, la especialista señala que no se debe pretender que no tengan este tipo de juegos; la clave está en controlar que éstos no sean el único juguete con el que se entretienen y determinar el tiempo que pueden jugar.

¿Se deben elegir los juguetes para cada sexo? Los coches no tienen que ser siempre para los niños y las muñecas para las niñas, cada cuál se divierte con el juguete que prefiere.

“Los juguetes no tienen que estar determinados por el género”, sostiene; de esta manera, se evita el fomento de prejuicios sexistas. El precio no es un factor a tener en cuenta cuando se trata de agradar a un niño. La especialista hace hincapié en que los menores no valorarán el regalo en función de su precio, lo que determinará que lo aprecien es si les ha gustado o no.

La Prensa