Consejos para que la casa se vea ordenada

Estos tips te ayudarán a no perder la perspectiva sobre tus cosas y a crear un hogar acogedor

SAN PEDRO SULA.

Karolin Küntzel, autora de «Consejos para tu hogar para dummies» recopila en su particular libro miles de consejos sobre todo tipo de materias relacionadas con el hogar. En cuanto al orden, en su opinión, estos diez gestos, si se ponen en práctica crearán unos espacios inesperadamente despejados.

1. Todo tiene su lugar. La vajilla en el armario de la cocina, los cubiertos en el cajón, los zpatos en el zapatero, los bolígrafos en el escritorio.... La mayoría de las cosas tienen un lugar fijo en casa. Si guardamos cada cosa en su sitio, entonces no habrá que llevar nada de una habitación a otra solo para dejarlo allí tirado.

La autora recomienda entonces «conceder un lugar habitual a cada objeto y devolverlo allí inmediatamente después de cada uso». Una costumbre que puede practicarse e interiorizarse al cabo de un tiempo. Si siguen apareciendo cosas fuera de su sitio, puede que el lugar para él destinado no fuera el correcto.

2. ¡Tíralo!. Empieza separándote de las cosas pequeñas y deshazte de todo lo inútil.Lo mismo debes hacer con la ropa que ya no te pongas. Guarda en una bolsa la ropa que ya no te sirve cuando llegue a tus manos, por ejemplo, tras la colada y llévala al contenedor de ropa usada.

Compra solo las cosas que de verdad te parezcan bonitas y que funcionen o encajen. Deja espacio para las ocsas que de verdad utilizas y te gustan.

3. Un cuarto de hora diario. Si te cansas solo de pensar en ponerte ea recoger la casa, reduce la tarea a 15 minutos diarios. Te sorprenderá todo lo que puede se puede hacer en tan poco tiempo. Escoge una zona abarcable o subdivide habitaciones: el caso es empezar.

4. Siempre de inmediato. Si resuelves inmediatamente las tareas de orden que te llevan menos de 5 minutos, evitarás una buena parte del desorden que se genera a diario. Colgar el abrigo en el armario, meter en el lavavajillas la taza de café o tirar el periódico en su cubo son pequeños quehaceres con los que uno puede mantener el orden o evitar uno mayor.

5. Se acabó el posponer. Las fastidiosas tareas del hogar no se resuelven solas. Dos camisas arrugadas en un visto y no visto se convierten en una montaña de ropa por planchar, y tres insignificantes platos pasan a ser un fregadero lleno en poco tiempo. A largo plazo, esas tareas aplazadas se impondrán, por lo que hay que tratar de resolverlas lo antes posible.

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6. Sistemas de almacenaje. Archivadores normales, con carpetas colgantes, cajas, cestos y cajitas serán tus aliados para combatir el caso. Archiva todo lo que deba guardarse un tiempo. Las cajas son prácticas para acumular objetos pequeños. Si son del mismo color la estancia resultará más armoniosa.

7. Lista de tareas. Si el desorden te desborda y no sabes por dónde empezar, haz una lista. Anota todas las tareas pendientes y táchalas cuando las resuelvas. Puede ser para un día concreto, para una semana o incluso un mes si hay más gente involucrada. Si anotas unat area por tercera vez y sigue pendiente, resuélvela antes que las demás o delégala en otra persona.

8. El papel es impaciente. Facturas pendientes de pago, comunicados oficiales sujetos a plazos, etc. Te ayudará entonces contar en casa con una bandeja para cartas, prácticas para preclasificar el tráfico de papel, y también una carpeta clasificadora (de acordeón) donde se pueden ordenar por días o semanas los temas importantes.

9. Solución provisional: escondites. Si alguna vez tienes que actuar con rapidez, mete todo lo que esté fuera de su sitio en armarios, baúles y cajones, y en un abrir y cerrar de ojos, todo parecerá más ordenado. Lo único es que entonces no puedes abrir por descuido el armario que acabas de llenar hasta arriba.

10. Cuando tenemos visita imprevista. Al igual que cuando tenemos una visita de improviso, si alguien se presenta en casa y no hay tiempo para hacer una limpieza a fondo, emprende una acción relámpago: si tienes una habitación donde no entrarán, mete allí todas las cosas que estén desperdigadas, amontana ordenadamente las revistas y libros, mete los platos sucios en el lavavajillas y si no tienes en un barreño bajo el fregadero o trastero, limpia la encimera de la cocina, el lavabo del baño y comprueba que el váter está limpio, pasa el aspirador o la escoba, coloca bien tus zapatos y cierra la puerta de todas las habitaciones donde no vaya a entrar nadie. ¡Conseguido!

La Prensa