¿El confinamiento lo pone triste? El yoga podría ayudar

Muchas personas que cumplen las órdenes de confinamiento en casa han recurrido al yoga en línea como una forma de gestionar el estrés.

SAN PEDRO SULA.

Una nueva revisión de la investigación sugiere que quizá sea buena idea el yoga. La revisión, de 19 ensayos clínicos, se enfocó en los beneficios del yoga para las personas con afecciones de la salud mental que abarcaban desde los trastornos de ansiedad y la dependencia al alcohol hasta la esquizofrenia. En general, encontró que las clases de yoga ayudaban a aliviar los síntomas de depresión de esos pacientes.

Y aunque los ensayos se enfocaron en las clases en persona para individuos que tenían unos diagnósticos formales, hay unas implicaciones más amplias, aseguraron los investigadores.

"Sin duda, si ha pensado en probar el yoga, ahora es un excelente momento para aprovechar la oportunidad", planteó Jacinta Brinsley, autora principal de la revisión y candidata doctoral de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad del Sur de Australia, en Adelaida.

Ahora, los instructores de yoga de todo el mundo ofrecen clases transmitidas en vivo, anotó, y las personas tienen la oportunidad de encontrar algo que sea adecuado para ellas en sus hogares. "A veces hay que hacer varios intentos para encontrar el tipo correcto [de yoga]", dijo Brinsley. "El disfrute es un indicador excelente de que se trata de la opción adecuada".

En general, la actividad física es una parte recomendada de la gestión de los trastornos de la salud mental, según Brinsley. El yoga, que combina el movimiento físico con ejercicios de respiración, meditación y otras prácticas de "mindfulness", ha sido tema de muchos estudios.

Algunos han encontrado que puede aliviar la depresión. Dicho esto, hay preguntas.

Hay muchos estilos de yoga. Brinsley dijo que no está claro si algunos en particular ofrecen un beneficio mayor o menor para los síntomas de depresión: qué tanto ofrezcan depende de los puntos específicos sobre el movimiento físico. ¿Es vigoroso o suave? ¿La práctica debe incluir ejercicios de respiración o meditación?

Pero, en general, aseguró Brinsley, hay evidencias de que tanto el ejercicio solo, como las prácticas de mindfulness solas, pueden ayudar a aliviar la depresión. "Entonces, inferimos que estas prácticas, combinadas en el yoga, son efectivas", apuntó.

La revisión, que se publicó en la edición en línea del 18 de mayo de la revista British Journal of Sports Medicine, cubrió a 19 ensayos clínicos de seis países. Todos evaluaron los efectos del yoga en personas diagnosticadas con afecciones psiquiátricas como la depresión mayor, el trastorno por estrés postraumático, los trastornos de uso de alcohol y la esquizofrenia.

Los puntos específicos variaron, pero cada programa de yoga estaba conformado por al menos un 50 por ciento de movimiento físico. Los participantes se asignaron al azar a añadir el yoga a su tratamiento usual, a una lista de espera para el yoga, o a seguir solo con su tratamiento estándar.

En general, el equipo de Brinsley encontró que las personas que practicaron yoga mostraron una mayor reducción en los síntomas de depresión que los del grupo de comparación.

Los investigadores dijeron que el efecto promedio fue "moderado", no dramático. Y los estudios fueron a corto plazo, con una duración de un par de meses, en general. Así que no está claro cuánto duran los beneficios, según Brinsley.

Pero señaló que, como otras terapias, el yoga no es una solución rápida.

"Con frecuencia, no tomamos un tratamiento farmacológico durante 12 semanas y ya estamos curados, así que debemos pensar sobre el ejercicio y el yoga y el mindfulness de la misma forma", planteó Brinsley. "No es necesariamente una cura. Para obtener los beneficios, tendrá que seguir haciéndolo".

Terri Miles es una instructora de yoga registrada de Culpeper, Virginia, que se especializa en trabajar con pacientes con cáncer y supervivientes de traumas. Se mostró de acuerdo en que la constancia es esencial, y enfatizó que la práctica de yoga no tiene que implicar las "acrobacias" que son características de algunos estilos.

"Tan solo el simple acto de respirar de forma adecuada puede producir un cambio. Se ve en la cara de las personas", dijo Miles, miembro de la Asociación Internacional de Terapeutas de Yoga (International Association of Yoga Therapists).

Incluso una serie de poses sencillas, afirmó, puede ser potente, en parte porque "distrae a la mente de lo que la está molestando", y también debido al movimiento en sí. "Si le indico a alguien que 'sienta la estabilidad de sus pies' y la sienten, esto envía al cerebro el mensaje de que está bien. De que está con los pies sobre la tierra", apuntó Miles.

Se mostró de acuerdo en que ahora sería un buen momento para encontrar oportunidades de yoga en línea, y que se están ofreciendo algunas clases gratis. Miles instó a los potenciales estudiantes que investiguen las credenciales del instructor para averiguar si su estilo de yoga es lo que están buscando.

Pero también animó a las personas a mantener la mente abierta. "Si prueba una clase y le funciona, fantástico", dijo Miles. "Si no, quizá sea el estilo, o el instructor. O quizá no haya estado listo ese día porque la noche anterior no durmió lo suficiente. Pruebe de nuevo mañana".

La Prensa