San Pedro Sula, Honduras
Ha soportado de todo, pero al fin lo logró. Letizia Ortiz Rocasolano será reina de España, pero consorte, después de diez años de haberse casado con el heredero al trono Felipe de Borbón.
La periodista, amada y odiada, será la reina. Atrás queda el famoso “cotilleo” español sobre su vida personal con su esposo o los posibles rumores de ruptura matrimonial.
Bien lo dijo en una ocasión el rey Juan Carlos, que adbicó ayer: “No me gustas, pero haré de ti una reina”. Y así será muy pronto.
Según el periodista inglés de biografías no autorizadas Andrew Morton en su libro Damas de España, el monarca español siempre consideró a Letizia “el enemigo en casa” y nunca tuvo simpatía con ella.
Es más, durante una reunión donde se tocaba el tema de la guerra de Irak, Letizia habló por casi 20 minutos, pero el rey intervino y afirmó: “Letizia, ya sabemos que eres la más inteligente de la familia, pero por favor, deja hablar a los demás”.
Pero esto no es todo. En los últimos años se ha dicho que se ha enfadado en público con Felipe a quien le responde con autoridad, lo mismo que ocurrió cuando en la pedida de mano lo mandó a callar.
Además, las infantas Elena y Cristina no la toleran, según dice la prensa rosa española y revela el libro de Eduardo Inda y Esteban Urreiztieta, Iñaki Urdangarin la considera responsable de que hayan salido a la luz su supuesta corrupción en el caso Noos. “Es periodista, nos tiene manía y seguro que está detrás de todo lo que nos está pasando”, reseña el escrito.

Temperamento
Los nacidos bajo el signo de Virgo son obstinados y perfeccionistas y precisamente a quienes llegaron al mundo el 15 de septiembre se les conoce que con frecuencia aspiran a convertirse en expertos en su campo y fomentan aspiraciones secretas. Y el horóscopo agrega: “Pueden esperar durante años desarrollando sus ideas hasta que les llega la hora de hacer la gran jugada… ¡Cuidado con ellos!”.
Así define el periodista y escritor Boris Izaguirre a la futura reina según el horóscopo. La princesa es una mujer que ha captado el poder de la oportunidad. Desde su propio nombre. Un funcionario italiano en el registro civil puso una z donde debería ir una c.
En el reino del glamur, su nombre marca esa diferencia. Era cuestión de tiempo que Letizia supiera construirse una vida igual de diferente. Eso puede explicar su primer matrimonio con el profesor de lengua y literatura del instituto en el que estudiara bachillerato. No era el hombre perfecto, pero sí seguramente el tutor que le permitiría iniciar una independencia.
Letizia ha conseguido borrar ese primer matrimonio y delimitar su pasado a su etapa como periodista destacando su afán perfeccionista. Ya enamorada, Letizia deja su trabajo en el ente público RTVE para vincularse profesional y sentimentalmente a otro, la corona española.
Anécdota
Durante una celebración de la familia real griega se filtró que Letizia se mostró aburrida de las charlas sobre las joyas de los invitados. Uno de los pintorescos príncipes le recriminó su desdén. “En estas bodas nos reunimos exactamente para hablar de esas cosas” y, al parecer, Letizia tuvo que contenerse. Ejemplos de este tipo contribuyen a dibujar una mujer que puede cansarse de los extraños y aparatosos rigores de su privilegiada posición.
Su generación entiende mejor que otras el juego de la transformación, como su decisión de moldear su rostro mediante la cirugía, sumándose a la corriente positiva hacia esta ciencia. Resulta más fácil cambiar de cara cuando eres princesa que cuando eres infanta. Porque una princesa es más una figura delgada e imaginaria.
Así dicen que es
Estaba catalogada entre sus colegas como una persona con mucha ambición. Entonces no hablaba de reyes ni de príncipes, salvo cuando lo requería su trabajo en el Telediario. La boda de la antigua periodista y el heredero de la corona española se celebró en Madrid el 22 de mayo de 2004.
María Helena Hernández, profesora del departamento de Estudios de la Comunicación Social, tuvo a Letizia como asistente en su proyecto sobre la profesionalización del periodismo en México. Subraya de la esposa del príncipe que era una chica de “inteligencia aguda, entusiasta, nada convencional, con muchos proyectos y un temperamento fuerte”.

Más escándalo
Adiós princesa es otro libro polémico. Es un retrato duro de la institución monárquica, un mazazo al rostro de sus miembros, especialmente al de Letizia, prima de su autor David Rocasolano.
La describe como una mujer mala. Desde la página 31 a la 287 del libro ha anotado duros calificativos que utiliza contra quien no puede o no quiere defenderse. La presenta como “nerviosa, crispada, autoritaria”.
En un arranque de sinceridad, cuando no se había efectuado el compromiso, el libro afirma: “Letizia confesó al príncipe que un año antes le habían practicado un aborto voluntario en la clínica Dator, de Madrid. Pudo haber silenciado el episodio esta revelación al novio la honra”.
Preparación
Al contrario de su antecesora, la reina Sofía, quien procede de linaje monárquico, a Letizia le tocó aprender el rígido protocolo en el menor tiempo posible, ya que no nació siendo “royal”.
De acuerdo con medios españoles, Letizia es, junto al rey Juan Carlos, el miembro de la familia real peor valorado por el pueblo español. Por ello, la esposa de Felipe pule sus apariciones públicas para enmendar las encuestas que no le favorecen.
Y tiene otra labor igualmente importante: educar a la infanta Leonor en su camino a la corona mostrándole los dos lados de la vida que ella tan bien conoce. Sin cuentos de princesas.
A Letizia le ha tocado difícil, ha soportado de todo, pero nunca se ha victimizado, al contrario, ha mantenido su orgullo y posición de esposa del futuro rey. Es simplemente una mujer de objetivos. Sabe lo que quiere.
