Will Smith: "Me siento más sabio que hace 25 años"

90 millones de dólares se estima es el costo de la producción de la película “Bad boys for life”.

Después de una larga espera, Will Smith y Martin Lawrence finalmente vuelven a reencontrarse.<br/>
Después de una larga espera, Will Smith y Martin Lawrence finalmente vuelven a reencontrarse.

Madrid.

Veinticinco años después de Dos policías rebeldes, el actor Will Smith regresa, junto a Martin Lawrence, al personaje con que empezó a despuntar en el cine, el detective Mike Lowery, en la tercera secuela de este filme de acción, Bad boys for life, que se estrena el 16 de enero en Honduras.

Aunque ya era muy popular gracias a la serie de televisión El príncipe de Bel Air, fue con este trabajo con el que Will Smith inauguró una serie de taquillazos cinematográficos que lo convirtieron, a finales de los 90, en el chico de oro de Hollywood. Títulos como Men in Black (1997), Independance Day (1996) o Enemigo público (1998) que representan otra era del cine previo a las plataformas y que Smith pugna por mantener vivo.

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El actor, que ya ha cumplido 51 años, confía en haber cambiado para bien en todo este tiempo: “Me siento un poco más sabio, un poco más calmado y desde luego presto más atención a las cosas que me rodean que hace 25 años, antes iba como un caballo con orejeras, estaba ciego a muchas cosas y creo que eso lo he corregido”.

Es muy interesante cuando vuelves a ver una película después de tanto tiempo. Hay un amor tan profundo por estos personajes y por esta franquicia. El primero fue hace 23 años, lo que suena como algo loquísimo

Will Smith, actor

Michael Bay, que dirigió tanto la primera como la segunda entrega de la saga, estrenada en 2003, cede el mando en esta ocasión a la pareja formada por Adil El Arbi y Bilall Fallah, cineastas belgas de origen marroquí que tratan de mantenerse fieles al estilo del director de Armageddon o Transformers quien, por cierto, hace un pequeño ‘cameo’ en el filme.

De alguna manera la película deja en evidencia la crisis de la mediana edad. Los detectives Mike y Markus se plantean el retiro, aunque el segundo está más convencido: “Intento salirme de todo eso pero no quiero dejar a mi socio en el camino”, resume Lawrence.

Y es que al personaje de Smith le salen a relucir unas cuentas sin resolver de su pasado que ponen en riesgo su vida y que alejan a su compañero de la ansiada jubilación, lo que se traduce, para los fans del género, en una nueva dosis de persecuciones de coches, explosiones, saltos acrobáticos, sangre y por supuesto, humor.

Dicen que han esperado tanto tiempo porque querían asegurarse de que el resultado fuera bueno. “Después de tantos años, puede decirse que casi no es una secuela sino una nueva película, queríamos asegurarnos de que tuviera entidad por sí misma”, señala Smith.

Lo cierto es que los dos policías no parecen adaptarse muy bien a los nuevos tiempos y representan un tipo de masculinidad, infantil y violenta, algo trasnochada. “Queríamos subrayar la idea de que tienes que crecer o morir y que si no estás dispuesto a cambiar y adaptarte, estás condenado a la destrucción”, explica el protagonista de Soy leyenda o Yo robot.ll-will4-100120(800x600)

“En efecto Mike Lowery -prosigue- intenta seguir representando esa masculinidad como de la vieja escuela, pero el mundo ha cambiado y se ha apartado de ese tipo de energía, algo que el personaje de Martin comprende mejor, él es su guía en esta moderna masculinidad”.

Smith, que con Ali (2001) consiguió su última hasta ahora nominación a los premios Óscar, admite que él también ha hecho cosas extravagantes debido a la crisis de la edad.

“El día de mi 50 cumpleaños salté en paracaídas desde un helicóptero sobre el Gran Cañón de Colorado, pero no lo sentí como una cosa de crisis de la edad”, bromea.

El reparto de Bad boys for life cuenta también con la mexicana Kate del Castillo y en la versión original puede oírse a Smith hablando algo de español. “Hablo un poco, pero mejor con un guion”, dice a la agencia EFE.

Aunque cada entrega de estos “policías rebeldes” se ha hecho esperar, la cuarta parece que está asegurada y en fase de pre-producción y el final de “Bad boys for life” también apunta en ese sentido.

LA LLEGADA DE JADA

Smith en singular pasó a ser los Smiths en plural, pues aunque al principio todo lo diseñó él, los negocios y sus grandes planes se dispararon a partir de 1997, cuando contrajo matrimonio con su segunda esposa, la actriz Jada Pinkett-Smith, desde entonces su socia al frente de sus empresas e inversiones en start-ups.

Actualmente, la fortuna de la familia es incalculable porque implica ingresos individuales -también los de sus hijos Jaden y Willow Smith, que desde edad muy temprana ya empezaron a entrar en la música, el cine y la moda, o sea, influencers al estilo 360 grados, como piezas estratégicas del ambicioso plan de la familia-, y así Will Smith está instalado entre las primeras posiciones de empresarios de la tecnología y el entretenimiento de todo el mundo.ll-will6-120120(800x600)

Ahora estoy mucho más gordo, que es que han pasado 23 años.Me encantaron la primera y la segunda, y solo quería volver para hacerla porque la gente necesita vernos de nuevo ante la cámara. Hicimos que los personajes fueran reales y en la tercera solo querrán viajar con nosotros”:

Martin Lawrence, actor

Solo en el cine ha acumulado más de 150 millones de dólares de ingresos solo con los contratos por las películas -ha protagonizado alrededor de 20-, sin contar otros ingresos derivados de sus porcentajes en taquilla.

El mínimo acumulado asciende a más de 350 millones de dólares solo en activos. Su estrategia desde los años 90 estuvo muy clara: aprovechando el repunte de popularidad que le proporcionó El príncipe de Bel-Air, decidió entrar en Hollywood, pero ante las primeras ofertas, lejos de dejarse guiar por su instinto o su gusto personal, estudió los patrones que conformaban las películas de éxito: criaturas fantásticas, aventuras, dosis de humor y finales felices.

Aceptó ser protagonista de Men in Black e Independence Day, y a pesar de que ha tenido algún que otro traspiés en la taquilla -como Bright, la peor película de 2017 según muchos críticos-, los aciertos no han hecho más que sumar dinero a su cuenta.

La popularidad de Will Smith parece no tener límites. Desde hace más de dos décadas él es uno de los reyes de los filmes de drama, acción y comedia en Hollywood.