Ya van 18,142 niños retornados entre enero y agosto de 2019

Son 15,081 menores que viajaron acompañados y el resto sin compañía de un adulto.Un estudio dice que de la zona noroccidental es de donde emigran más hondureños.

ÉXODO. El flujo de niños acompañados y sin compañía sigue fluyendo a los Estados Unidos. AFP
ÉXODO. El flujo de niños acompañados y sin compañía sigue fluyendo a los Estados Unidos. AFP

TEGUCIGALPA.

Son 18,142 niños los que fueron retornados de México y Guatemala entre enero y el 8 de agosto de este año, según cifras de la Dirección de Niñez Adolescencia y Familia (Dinaf) que fueron presentadas por el Observatorio Regional de Migración Infantil (Oremi) en la revista Niñez sin Fronteras.

De esos 18,142 niños, 15,081 viajaron acompañados y 3,061 sin la compañía de un adulto, detalla la revista, la que es un proyecto binacional a favor de la niñez migrante Guatemala-Honduras.

Según el observatorio, el número de hondureños retornados aumentó en lo que va de 2019, respecto al año anterior.

Sépalo
El 46.3% de los niños de Honduras viven en Francisco Morazán, Cortés, Yoro y Atlántida.

Las cifras indican que entre y enero y el 9 de agosto de 2018, 50,288 hondureños fueron retornados y en el mismo período de este año la cantidad ascendió a 73,402, lo que representa un aumento de 46% y en términos absolutos de 23,114 ciudadanos.

Detenidos en EEUU. 16,892 niños hondureños no acompañados han sido arrestados en lo que va de 2019 en la frontera sur de Estados Unidos. De enero de 2009 a junio de 2019, la cantidad asciende a 82,413 menores, según Oremi.

En el caso de El Salvador, los niños detenidos no acompañados en ese mismo período, 2009-2019, ascienden a 81,036, una cifra similar a la de los hondureños.Guatemala supera a estos dos países con una cantidad de niños detenidos en la frontera sur que asciende a 129,981 en ese mismo período.

39.4% de la población de Honduras es menor de 18 años, de ese porcentaje el 50.4% son hombres, según el último censo del INE.

Plan Alianza. Ante este fenómeno surgió el Plan Alianza para la Prosperidad, fruto de una reunión entre mandatarios de El Salvador, Honduras y Guatemala con el entonces vicepresidente Joe Biden, en Washington.

Dicho plan tenía previsto invertir alrededor de 15,000 millones de dólares, unos 370,000 millones de lempiras, en un período de cinco años, de los cuales Estados Unidos aportaría el 20%.

Los países centroamericanos se debían comprometer a aportar el resto a través de préstamos con Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banco Mundial (BM), atracción de inversión extranjera y asignación de recursos públicos.

52.6%
de la niñez y la adolescencia vive en zonas urbanas y el 47.4% en áreas rurales, donde una gran porción carece de sus derechos elementales.

No obstante, el Congreso de Estados Unidos no aprobó la suma en referencia en el presupuesto del año fiscal 2015 que hubiesen significado la inyección de capital necesario para ponerlo en marcha, según el análisis del Observatorio Regional de Migración.En los años siguientes, Estados Unidos tampoco aportó recurso alguno, más bien cambió el discurso y dijo que este debía ser financiado en su totalidad por los propios países centroamericanos.

Los mismos factores. Según la oenegé Visión Honduras, los factores que motivan a las personas a seguir emigrando son numerosos: búsqueda de mejores condiciones de vida, reunificación familiar, salvaguardarse de la violencia y por la inseguridad. Por eso abordar la migración, según esta organización, implica necesariamente hablar de migrantes internacionales, desplazados internos por la violencia, solicitantes de asilo.

Es difícil contar con los datos exactos de emigrantes hondureños, ya que la mayoría lo hacen de manera irregular; pero si algo es cierto es que la movilidad humana ha ido cambiando y en aumento, según esta institución.

35%
de los hondureños que viajaron en las caravanas que comenzaron en 2018 eran personas con menos de 18 años, según la Oremi.

Caravanas. De octubre de 2018 a marzo de 2019 se llevaron a cabo cinco caravanas o éxodos, que se iniciaron en Honduras y luego se fueron sumando personas de los países del Triángulo Norte.

Aproximadamente, el 90% de los integrantes de la caravana eran hondureños, y de ellos, el 35% niños, niñas y adolescentes. En 2018, el número de deportaciones subió el 56.7% respecto a 2017, según datos de la página web de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional.

Un estudio de Visión Mundial elaborado en 13 departamentos y 601 comunidades adonde tienen presencia física, reflejó que la zona de donde más han emigrado hondureños es noroccidente, adonde la situación económica es la primera causa para emprender el viaje a los Estados Unidos.

Además
1-Cifras oficiales dan a conocer que en Honduras hay unos 2.2 millones de viviendas en el área urbana y la rural.

2-El Instituto Nacional de Estadística (INE) dice que en el país cuatro de cada diez hogares viven en una pobreza extrema.

3-La emigración tuvo un repunte en Honduras después del fatídico huracán Mitch, ocurrido en octubre de 1998. Según datos del Foro Nacional para las Migraciones en Honduras (Fonamih), solo el 10% de hondureños que lo intentan logran llegar a diferentes ciudades de Estados Unidos.

Gran parte de emigrantes lo han hecho con traficantes de personas, por lo que la mayoría ha logrado llegar a su destino.Las personas que retornaron a su lugar de origen manifestaron que fueron deportadas y que su mayor preocupación es no encontrar trabajo.

El Observatorio Regional de Migración indica que la disposición de miles de hondureños es seguir intentando llegar a los Estados Unidos, independientemente de los obstáculos existentes.

Esa decisión de seguir arriesgando sus vidas responde a una necesidad extrema de los seres humanos al no encontrar ninguna alternativa que garantice obtener los recursos mínimos que les permitan alimentar y enviar sus hijos a la escuela para que en el futuro tengan mejores oportunidades de vivir con la dignidad que merecen las personas, según el estudio.