Fallece preso que se contagió de COVID-19 en Santa Bárbara

Las autoridades del Instituto Nacional Penitenciario informaron que el privado de libertad salió de El Pozo y estuvo más de un mes en el hospital Santa Bárbara Integrado.

Imagen de archivo del hospital del Tórax de Tegucigalpa.
Imagen de archivo del hospital del Tórax de Tegucigalpa.

Tegucigalpa, Honduras.

Un privado de libertad que permanecía dentro del hospital del Tórax tras dar positivo de coronavirus, falleció este miércoles luego de agravarse su estado de salud, informaron autoridades del centro asistencial.

El paciente fue ingresado el 31 de marzo al hospital de Santa Bárbara Integrado, donde se le estudiaba por un posible proceso de leucemia, luego fue trasladado el 13 de mayo al Hospital Escuela Universitario (HEU) para continuar sus estudios médicos.

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Dato
60 pacientes positivos de coronavirus se encuentran internos en el hospital del Tórax.

Dos días antes de ser remitido al Hospital Escuela, el 11 de mayo se le realizó una prueba rápida para detección de COVID-19, cuyo resultado fue negativo, también se tomó muestra de hisopado para realizar prueba de PCR, el cual fue recibido en el Laboratorio Nacional de Virología el 14 de mayo y el 20 de mayo se conoció que el resultado era positivo.

Estuvo preso dentro de El Pozo

Las autoridades penitenciarias presumen que el preso se contagió en el hospital de Santa Bárbara, ya que después de ser ingresado allí, nunca retornó. Además, reiteraron que las visitas y salidas del personal se suspendieron desde el mes de marzo, que fue cuando la pandemia empezó en el país.

A modo de recordatorio, se dijo que al preso le diagnosticaron tuberculosis en noviembre del año pasado y en mayo de 2020 terminó su tratamiento ya negativo para la enfermedad.

Este hecho se convierte en el segundo deceso de un preso en Honduras por coronavirus, ya que el primero ocurrió el pasado 20 de abril al interior de El Pozo.

El fallecimiento fue reportado en su momento a elementos de Medicina Forense, Fiscalía y de Investigación, quienes procedieron al reconocimiento del cuerpo. Inicialmente no se determinó la causa exacta, por lo que fue movilizado a la morgue en San Pedro Sula, fue el 21 de abril que le realizaron la respectiva autopsia con las debidas medidas de bioseguridad. La prueba para detectar coronavirus se llevó a cabo el 22 de abril y fue hasta el 27 de abril que se informó que el resultado fue positivo.

Pese a que las autoridades del INP aseguraron que el reo nunca tuvo síntomas relacionados al coronavirus o que estuvo enfermo previo al suceso, LA PRENSA conoció que el 10 de abril el privado de libertad presentó sintomatología, sin embargo, a lo interno de la cárcel lo manejaron únicamente como faringoamigdalitis, que es una infección aguda de la faringe o las amígdalas palatinas, y entre los síntomas está la fiebre.

La Prensa