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Personas de tierra adentro se mudan a la Biosfera

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El núcleo de la Biosfera del Río Plátano aún es virgen, sin embargo, de seguir avanzando la frontera agrícola a la velocidad actual, entre diez y 15 años el daño estará en el corazón del área.

Así lo aseguró ayer titular de la Secretaría de Recursos Naturales, Serna, Rigoberto Cuéllar, quien reconoció que el problema de la zona es la falta de presencia estatal, no hay policías, fiscales ni jueces y es muy esporádica la militar, en consecuencia, eso permite la comisión de delitos que lleva a la destrucción con plena impunidad.

LA PRENSA, en un afán de crear conciencia y que se tomen las medidas urgentes para detener la destrucción del patrimonio mundial, inició el lunes una serie investigativa que detalla cómo avanza a pasos agigantados la destrucción de la Biosfera.

El ministro Cuéllar ha estado pendiente de las publicaciones, por ello reaccionó señalando que la problemática es multisectorial, depende de varias secretarías y ese es uno de los retos. Serna es el punto focal de Unesco, pero además del Instituto de Conservación Forestal encargado de protección, debe involucrarse a la Secretaría de Defensa, y ahora al Ministerio de Seguridad, Relaciones Exteriores, apuntó.

Unesco, tras su última visita a la Biosfera y las recomendaciones dadas, se apresta a rendir un informe y las autoridades lo esperan, no obstante están convencidas que el trabajo no es sólo de Honduras.

“Ahora hay un punto de partida en la nueva dinámica, se dejaron recomendaciones a raíz de los descubrimientos, constatamos que el riesgo es grave, el corazón de la Biosfera es sano pero su zona de amortiguamiento está dañada por la frontera agrícola más el narcotráfico”, dijo.

El Gobierno trabaja en el tema, se coordinó con el Instituto Forestal para declarar la zona como de especial protección, se conformó un comité interinstitucional y se involucra a la Fiscalía del ambiente, Seguridad y Defensa, más el INA, Instituto de la Propiedad y al Ministerio de las Etnias.

“A la Unesco se le notificó la preocupación, se avizora apoyo de la comunidad internacional, es un patrimonio mundial, son pulmones para el mundo, no sólo para Honduras, si se había sacado de la lista roja a la Biosfera, mi impresión, es que se sacó de manera muy prematura y la consecuencia inmediata fue la cooperación internacional, salvo unos dos proyectos, el resto abandonó los proyectos y el Estado tiene limitaciones”, dijo.

Se mudan a la reserva

Las declaraciones del titular de la Serna toman mayor relevancia considerando que en los hallazgos realizados por el equipo de LA PRENSA se constató que la migración interna de pueblos de tierra adentro se está incrementando.

La Biosfera del Río Plátano con su riqueza en flora y fauna atrae a pobladores de otras ciudades que sin pensarlo dos veces y creyendo encontrar el paraíso, se deciden a explorar nuevas tierras. La migración se ha convertido en un verdadero problema porque pensando que las tierras son buenas, los “foráneos” como les llaman los nativos de las comunidades, llegan a destruir los recursos de la zona.

Dulce Nombre de Culmí en Olancho e Iriona en Colón, son los dos municipios que se ven afectados con la llegada de migrantes que desde hace cinco años ocupan tierras. Buscando sobrevivir, estos han provocado serios daños en la zona cultural y núcleo de la Biósfera.

La llegada de los nuevos colonos genera preocupación en las autoridades municipales, quienes en coordinación con otras organizaciones planifican medidas para que el avance de la tala se pueda detener antes que sea demasiado tarde.

Consecuencias

Los nuevos pobladores llegan movidos por el encanto de las tierras ricas que explorarán. Algunos llegan solos, otros en cambio son llevados por ganaderos y madereros de la región, quienes los motivan a realizar prácticas agrícolas y forestales inadecuadas, llevando a descombrar la zona que después se destina para extensos pastos para ganadería.

Como parte de la destrucción que originan, no es raro encontrar en la zona boscosa que comprende la Biosfera, árboles que son marcados para que el motosierrista llegue a talarlos como parte de las acciones de extracción de madera. Una vez cortados, los campesinos que han llegado proceden a evacuar los trozos de madera de pino o de color y comienzan a quemar el área que ha sido deforestada.

Después de quemar, lo que queda en pie es cortado con las motosierras para que el terreno esté listo para ser sembrado.

Cuando el terreno está listo los ganaderos le siembran semilla de pasto y lo utilizan para el engorde, lo que les genera ingresos de unos 100 lempiras por cabeza de ganado.

Estas prácticas están generando la pérdida de la biodiversidad y causan la degradación de los suelos, lo que genera elevados niveles de sedimentación en la parte baja de las cuencas de los ríos.

Ruta del medio ambiente

Ante la necesidad de establecer mecanismos de coordinación que permitan crear conciencia en los pobladores y detener los daños que por ahora se registran en la Biósfera, el Instituto de Conservación Forestal ICF, organismos no gubernamentales, cooperantes, municipalidades involucradas, 16 comunidades, patronatos, juntas de agua, productores de café, sector ganadero y turismo acordaron crear la “Ruta del Medioambiente”.

Muchos proyectos turísticos que están planificando como la Ruta Ciudad Blanca corre el riesgo de no tener el impacto esperado ante la destrucción de la belleza natural que tiene esta zona que forma parte del corredor mesoamericano y que representa para Honduras su mayor joya natural, rica en flora y fauna.