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El señor fortuna mira hacia Roatán

Donald Trump, el magnate estadounidense, muestra interés en el potencial turístico del Caribe hondureño

comenzó como un desconocido promotor inmobiliario hasta llegar a ser un magnate del rubro. Es el director ejecutivo de Trump Organization, una compañía inmobiliaria, y el fundador, compañía dedicada a operar casinos. Famoso es el edificio Torre Trump del cual es dueño y que es el emblema de su imperio inmobiliario.

Se hizo especialmente reconocido en televisión con The Apprentice (El Aprendiz), un reality del que fue presentador, narrador y juez, además de productor ejecutivo durante las 3 primeras temporadas.

El multimillonario estadounidense estaría interesado en efectuar una importante inversión en Roatán, Islas de la Bahía. De acuerdo con las entidades edilicias de Roatán, el magnate envió una comitiva a explorar las posibilidades de inversión.

La idea del magnate estadounidense es la construcción de una cancha de polo y edificios corporativos en la paradisiaca isla. Dorm Ebanks, alcalde de Roatán confirmó las intenciones de Trump y estimó que la inversión podría superar los 70 millones de dólares.

Aunque la oficina de Trump en Nueva York no hizo comentarios al respecto, vale la pena conocer un poco sobre el destacado empresario que hace unos años incursionó en Panamá.

Sus inicios

Nació en el seno de una familia de clase baja, en Nueva York. Su Padre, Fred Trump, quedó huérfano cuando tenía un año, por lo cual debió aprender a valerse por sí mismo. Comenzó como obrero en construcciones, tras lo cual pasó a crear su propia firma de contratistas, siguió trabajando hasta que fundó la Trump Organization, su propia firma inmobiliaria, con la cual cimentó una considerable fortuna en el negocio de la construcción de viviendas de clase media, negocio gracias al cual llegó a poseer numerosos pisos en los barrios neoyorquinos de Queens, Brooklyn y Staten Island.

Fue de Fred Trump, de quien Donald aprendió los principios del negocio de la construcción y los bienes raíces, asistiendo inclusive a las supervisiones de las construcciones de su padre, desde que era pequeño.

Estudió su secundaria en una escuela militar, debido a que según su padre su hijo necesitaba disciplina, algo que en efecto obtuvo, pues con el tiempo se destacó y alcanzó el más alto rango en su año de graduación. Como curiosidad cabe destacar que como conmemoración de su graduación, Trump debió desfilar con sus compañeros al estilo militar por la Quinta Avenida, de la cual literalmente se apropiaría algún día.

Sus primeros pasos en el negocio los dio al relevar a su padre a la edad de 28 años. Entre sus primeros éxitos destacaban la idea de comprar un hotel contiguo a la Grand Central Station que, mediante préstamos y exenciones fiscales logró convertir en uno de los mejores establecimientos de toda la ciudad.

El Grand Hyatt de Nueva York, fue el primer proyecto de alto calibre de Trump. La Trump Tower, fue la de maestra de Donald Trump y la insignia de su imperio inmobiliario. Fundó la Trump Entertainment Resort, con el objetivo de iniciarse en el mundo de los casinos. De esta manera su verdadero imperio comenzó a nacer en Atlantic City, localidad situada en la costa de Nueva Jersey, cerca de Filadelfia. Allí estableció su primer casino, el Trump Castle y para gerenciar a su nueva propiedad, que era su primera incursión en el mundo de los casinos, Donal designó a Ivana Trump, bajo cuya tutela el casino prosperó rápidamente y le dio la fortaleza al propio Trump, para continuar con su deseo de expandirse en susodicho sector.

Debido al éxito obtenido, Donald Trump procedió a edificar el Trump Plaza, y además comenzó a construir el Taj Mahal, considerado como la “joya de la corona” del mismo Trump, por los medios y la comunidad de inversores inmobiliarios.

Recomendaciones de un magnate

Tenacidad es su palabra favorita. Para The Donald, quien comienza un proyecto debe tener una perspectiva concreta y pelear por ella. Y si esto demanda tiempo hay que armarse de paciencia hasta alcanzar el objetivo.

El trabajo constante, a su juicio, es fundamental. Él mismo dedica muchas horas a buscar nuevos negocios, manteniendo reuniones que le hagan surgir ideas.

Asevera que la actitud debe ir de la mano de la constancia para proyectarse siempre más arriba y llegar mucho más alto.

Desde su propia experiencia el éxito en los negocios no tiene secretos y recomienda desde su pila elemental:

En primera instancia, enseñe a sus hijos el valor del dinero y lo apreciará aún más.

Conviértase en su propio consejero financiero. No encontrará otro mejor.

Invierta de manera sencilla, siguiendo el sentido común.

Confíe en su instinto.

Sepa exactamente lo que quiere lograr y guárdeselo para sí.

Sea paciente.

Aprenda a bajar la guardia para obtener un beneficio posterior.

El hombre que ama el dinero tiene un excelente puntapié inicial con el que abre su contabilidad.

Según Trump, “la postura frente al mundo de quien comienza con una sola tienda debe ser como la de quien tiene una cadena comercial y los resultados de ese comercio serán los mejores”.

La Prensa