Nueva norma de OIT le hace frente a economía informal

La normativa toma en cuenta la diversidad de las situaciones nacionales y ofrece múltiples enfoques conservando su pertinencia universal.

En Honduras, más del 60% de los trabajadores pertenecen al sector informal de la economía.
En Honduras, más del 60% de los trabajadores pertenecen al sector informal de la economía.

San José, Costa Rica.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) adoptó una nueva norma internacional del trabajo, que servirá para apoyar los esfuerzos por ayudar a cientos de millones de trabajadores y unidades económicas a pasar de la informalidad a la economía formal.

Así lo explica un comunicado emitido por la representación regional de la OIT con sede en la capital costarricense.

El organismo estima que más de la mitad de la fuerza laboral del mundo está atrapada en la economía informal, la cual se caracteriza por la denegación de los derechos en el trabajo, la falta de oportunidades de empleo, así como por baja productividad, una protección social inadecuada y un diálogo social deficiente, lo cual al mismo tiempo es un obstáculo para el desarrollo de empresas sostenibles.

La nueva recomendación reconoce que la mayoría de las personas que entra en la economía informal no lo hace por elección, sino por falta de oportunidades en la economía formal, y por no disponer de otros medios de subsistencia.

La nueva norma del trabajo propone estrategias y orientaciones prácticas sobre las políticas y las medidas que pueden facilitar la transición de la economía informal hacia la economía formal.

“Durante estos años hemos visto que hay un consenso entre Gobiernos, trabajadores y empleadores sobre la necesidad de generar empleo formal para aquellos que están en la informalidad. Sabemos que no es fácil, pues estos procesos son complicados y requieren de tiempo; pero el gran valor de esta recomendación es que ahora tenemos un instrumento internacional con directrices para que los Estados miembros puedan conseguirlo”, afirmó el director general de la OIT, Guy Ryder.

La Prensa