Sequía en Honduras pone en riesgo un millón de quintales de café

Numerosas fincas en El Paraíso, Olancho, Choluteca e Intibucá ya reportan pérdidas por falta de lluvias.

Caficultores advierten que los cambios climáticos podrían reducir el rendimiento de las fincas en un 10%, causando pérdidas arriba de un millón de quintales a nivel nacional.
Caficultores advierten que los cambios climáticos podrían reducir el rendimiento de las fincas en un 10%, causando pérdidas arriba de un millón de quintales a nivel nacional.

Lepaera, Lempira, Honduras.

Durante los dos últimos años, los productores de café han luchado por recuperarse de los embates de la roya y pese a que esperaban elevar la producción del grano en la cosecha 2014-15, una nueva amenaza pone en vilo al sector: la sequía.

Según las proyecciones del Instituto Hondureño del Café (Ihcafé), este año se exportarán alrededor de 5.5 millones de quintales, pero los directivos de la Asociación de Exportadores de Café de Honduras (Adecafeh) son más optimistas y cifran los envíos en 6.3 millones de quintales.

Sin embargo, los caficultores advierten que los cambios climáticos podrían reducir el rendimiento de las fincas en un 10%, causando pérdidas arriba de un millón de quintales a nivel nacional.

“Las pérdidas por la sequía serán graves, aunadas a las secuelas de la roya. Luego de la cosecha 2011-12, que tuvo una producción de siete millones de quintales, se proyectó que con las nuevas siembras de ese año, que darían fruto en la cosecha 2014-15, elevaríamos las exportaciones a 10 millones de quintales.

Sin embargo, este año se estima que los envíos apenas alcanzarán los 5.5 millones quintales; eso quiere decir que se ha perdido el 50% de la producción de este año, 40% por la roya y 10% por la sequía, que sería un estimado de un millón de quintales a nivel nacional”, detalló Guillermo Zaldívar, directivo del Ihcafé.

Muchos cultivos en El Paraíso, Olancho, Choluteca, Intibucá y otros departamentos que colindan con la zona sur del país ya comienzan a reportar daños por la sequía, reveló Zaldívar.

No contamos con sistemas de riego; dependemos totalmente de las lluvias. Muchas fincas del sur ya fueron afectadas por la falta de lluvias”.

Santos Paz Milla, productor de café de Lepaera, confirmó que este año sus fincas bajarán el ritmo de producción por el ataque de la roya y el impacto de la sequía.

“Necesitamos ayuda para seguir subsistiendo en el rubro, ya que los costos por las pérdidas que sufriremos este año por estos dos fenómenos serán graves”, manifestó Milla.

Recomendaciones

Para evitar que períodos de sequía afecten la caficultura, Zaldívar recomienda a los productores que siembren sus cafetales bajo sombra y busquen suelos más altos para sembrar.

“Se deben prevenir daños; estamos a tiempo. Es importante que los productores cambien su forma de cultivar y se tecnifiquen. El Ihcafé está buscando nuevas variedades más resistentes a la sequía”, aseveró el directivo.

Añadió que la gente de las zonas cafetaleras debe tomar más conciencia del daño que causa la deforestación de los bosques.

“Todos debemos contribuir para cuidar el medio ambiente y así garantizar el éxito de la agricultura”.

Esperan lluvias

Otros productores creen que no debe haber alarma por la sequía, pues esperan que las lluvias comiencen a inicios de septiembre.

“Según lo que han visto nuestros técnicos, y creo que coincide con las investigaciones del personal del Ihcafé, en este momento aún no vemos afectación grave en las plantaciones de café. Las lluvias no han sido regulares, pero esperamos que a partir de septiembre mejore un poco la situación y así no se perjudiquen la producción y la exportación de esta cosecha”, sostuvo Miguel Pon, gerente general de Adecafeh.

En cuanto a la roya, el exportador dijo que sigue siendo un problema latente y complejo, pero aseguró que se están haciendo esfuerzos para que su efecto no sea considerable.

Fredy Rápalo, productor de café de San Luis, Santa Bárbara, relató que en esa zona estaban preocupados por la escasez de lluvia hace tres meses, pero a inicios de agosto comenzó a llover con más frecuencia y eso ha reverdecido los cultivos.

“La sequía ya no afectará aquí; todo lo contrario: este será un buen año para nosotros. Creemos que la producción puede aumentar en 40% gracias a los buenos manejos que le hemos dado a las fincas”, dijo el productor.

La Prensa