Se dispara partida salarial de Gobierno

El apartado presupuestario muestra un alza de L1,580 millones en registros oficiales

La partida de sueldos y salarios es una de las que más egresos provoca a la Secretaría de Finanzas.
La partida de sueldos y salarios es una de las que más egresos provoca a la Secretaría de Finanzas.

Tegucigalpa. El presupuesto de sueldos y salarios de la administración central se disparó repentinamente en los últimos días.

Así lo revela un informe de la “Ejecución del presupuesto de egresos por grupo”, publicado por la Secretaría de Finanzas (Sefin) en su portal electrónico.

Ningún funcionario gubernamental ha explicado el comportamiento observado por este renglón presupuestario.

La contención de la masa salarial ha sido una de las exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI) en los últimos años. En iguales términos se han pronunciado organizaciones locales como el Colegio de Economistas de Honduras (CHE) y el Foro Social de la Deuda Externa de Honduras (Fosdeh), instituciones que monitorean de manera constante el comportamiento de las finanzas públicas.

El pago de sueldos y salarios ha sido un tema crítico en la administración Lobo debido a la iliquidez crónica que ha caracterizado sus cuatro años de gobierno.

Pese a que este gasto es considerado rígido por estar asegurado con las recaudaciones tributarias, el Gobierno observó dificultades en los últimos años, pero se logró estabilizar durante 2013 por la obtención de recursos frescos procedentes de la colocación del bono soberano por mil millones de dólares (equivalentes a más de 20,000 millones de lempiras).

Sube gasto salarial

Los sueldos y salarios del Gobierno en su adminitración central es el renglón de egresos que más recursos absorbe del presupuesto. Por cada lempira que el Gobierno gasta, unos 38 centavos son destinados a los burócratas. Para 2013, la Secretaría de Finanzas presupuestó L34,200.7 millones. No obstante, en los últimos días la partida se incrementó a L35,781.6 millones, con un aumento de 1,580.9 millones.

La Prensa