La remesas subirán 12% al cierre de 2013

Crecimiento de los envíos mantiene estable el tipo de cambio y las preciones inflacionarias

A woman counts money outside a U.S. remittance collection agency in San Isidro, 70 km northeast of San Salvador, on June 10, 2020, amid the new coronavirus pandemic. - The drop of remittances, which represents the 16% of the gross domestic product (GDP) of El Salvador, is attributed to the loss of jobs in the US due to the COVID-19 pandemic. GUatemala and Honduras have also seen their incomes reduced. (Photo by MARVIN RECINOS / AFP)
A woman counts money outside a U.S. remittance collection agency in San Isidro, 70 km northeast of San Salvador, on June 10, 2020, amid the new coronavirus pandemic. - The drop of remittances, which represents the 16% of the gross domestic product (GDP) of El Salvador, is attributed to the loss of jobs in the US due to the COVID-19 pandemic. GUatemala and Honduras have also seen their incomes reduced. (Photo by MARVIN RECINOS / AFP) /

San Pedro Sula. Entre los flujos de divisas que ingresan al país, las remesas es de los pocos que mantienen una fuerte tendencia a alcanzar las cifras proyectadas.

De acuerdo con estimaciones oficiales, este segmento debería cerrar el año con un flujo de entre $3,000 y $3,100 millones, lo que representa un incremento de 12% con relación al 2012.

Las autoridades son prestas en señalar que a pesar de la crítica situación que la recesión económica tuvo y sigue teniendo en los países emisores de envíos (especialmente España y Estados Unidos), el flujo de remesas no ha dejado de crecer, aunque lo ha hecho a un menor ritmo.

La cifra de recepción ha mejorado en la medida que la economía de los países donde viven los hondureños han repuntado.

La más reciente encuesta sobre flujos de remesas familiares pubicado por el Banco Central de Honduras (BCH), apunta a la reducción de la tasa de desempleo en los Estados Unidos como uno de los factores que más ha contribuido a fortalecer el flujo de estas divisas. “Al cierre del primer semestre de 2013, la tasa de desempleo correspondiente a la comunidad hispana residente en esa nación se situó en 9.1%, bajando 1.9% con respecto a la de igual período de 2012”, indica el documento.

Las cifras del BCH muestran que “a junio 2013, los principales países receptores de la región acumularon en conjunto $6,526.8 millones, para un crecimiento interanual de 4.3%. En base al monto total recibido, Honduras se posicionó en el tercer lugar de dichos envíos con $1,569.3 millones, detrás de Guatemala y El Salvador; no obstante, registra el mayor crecimiento (7.6%) con respecto a igual período de 2012”.

Un factor relacionado con los flujos de remesas tiene que ver con los compatriotas que son repatriados por el gobierno de Estados Unidos, cifra que en último año se ha duplicado, de acuerdo con algunas estimaciones, lo que despierta temores sobre su potencial efecto en los niveles de envíos.

Sin embargo, el economista Guillemo Altamirano observa que “las repatriaciones no han influenciado el envío de remesas, porque entonces la cifra hubiera disminuido”.

Uno de los factores para que este fenómeno no afecte es la variedad de lugares donde radican los hondureños; “las divisas no solo vienen de Estados Unidos, sino que también provienen de España, de Belice, de Panamá”, añade el economista, lo que de alguna manera ayuda a compensar cualquier reducción en el flujo que viene desde los Estados Unidos.

Beneficios colaterales

Los envíos de remesas siempre han sido una importante fuente de ingreso de divisas, representando casi el 15% del Producto Interno Bruto (PIB) para el país.

“Las remesas contribuyen al sostenimiento del tipo de cambio del país. Sin ellas, la situación sería más difícil; las remesas evitan que tengamos un deslizamiento más rápido de la moneda”, subraya Altamirano.

Por otra parte, Honduras tuvo que soportar este año una fuerte reducción de las exportaciones de café, golpeadas por la plaga de la roya, con lo que el flujo de divisas se ha visto reducido. Se calcula que este ingreso bajó en más de 40% para este año.

Ante esa realidad, Arturo Alvarado, exministro de Finanzas, ve como algo “muy positivo” el crecimiento que registran las remesas.

“Las remesas vienen a complementar los esfuerzos que se hacen a través de las exportaciones”, observa Alvardo, y añade que “desafortunadamente nosotros dependemos mucho de lo que pasa en el mundo, porque Honduras es una economía pequeña y abierta”.

Para poner en perspectiva el impacto de las remesas en la economía hondureña, el Centro de Investigación Pew de los Estados Unidos estima que Honduras es el segundo país con el porcentaje de recepción de remesas más alto en relación con su PIB, con 15.7%, solo superado por El Salvador, que registra en remesas el equivalente al 16.5% de su PIB.

Sin embargo, diversos analistas sugieren reducir la dependencia de las remesas y diversificar la generación de divisas.

Entre estas alternativas recomiendan incrementar la producción y exportación de productos no tradicionales, así como el impulso al turismo, que tiene un amplio margen de crecimiento y desarrollo.

La Prensa