Empleados tóxicos, cómo distinguirlos en la oficina

Un empleado tóxico puede surgir siempre. Las actitudes se generan en personas con ciertas cualidades individuales, pero suelen darse en personas que llevan mucho tiempo en la empresa

Aprenda a diferenciar los empleados tóxicos en su empresa.
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San Pedro Sula, Honduras.

Llega a la oficina y su equipo de trabajo está muy silencioso, nota malas caras entre los empleados, discusiones y hasta miradas agresivas. Por radio pasillo se enteró de chismes en su contra o sobre algún compañero de trabajo.

Entre el 5 y 15% de los empleados en una mediana o grande empresa tiene un perfil negativo, según algunos estudios de consultorías en México que ha analizado Antonio Sancho, director del área Dirección de Personal del Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa.

Pero, ¿cuáles son los perfiles del empleado negativo? Para María Luisa Pimentel, directora de la carrera de Administración y Recursos Humanos de la Universidad Panamericana, son cinco los típicos perfiles negativos dentro de una empresa.

1.- Desleales. Cuestionan las decisiones de los jefes y los altos directivos. Se quejan a sus espaldas pero cuando están frente a ellos aparentan que los apoyan.

2. Barreras. Se quejan de todo, nada les parece. Consideran exagerados algunos comportamientos o conductas de la empresa y no están en sintonía con la cultura organizacional.

3. Soberbios. Nunca admiten que se equivocan y buscan culpables para poder corregir sus errores.

4. Perezosos. Permanecen en su zona de confort sin dar un valor agregado a la empresa. Solo cumplen su horario, hacen lo mínimo indispensable y no les interesa lograr los objetivos de la empresa.

El empleado negativo causa más daño si es que tiene un puesto de mando porque lo más probable es que “toda su área de competencia está inconforme e insatisfecha”, entonces se requiere la aplicación de pruebas para medir el el sentido de orgullo-pertenencia y el trabajo en equipo.

Cuando las personas sienten que hay injusticia en su trabajo se genera frustración. Hay personas que por necesidad siguen laborando y si siguen en las mismas condiciones, caen en el rendimiento, ausentismo, y otras en actitudes negativas.

La Prensa