Crece captación de impuestos indirectos en el presupuesto

Ante la caída de la recaudación fiscal, expertos llaman a intensificar lucha contra la evasión y el contrabando.

El Servicio de Administración de Rentas (SAR) arribó a su cuarto año de creación y es una de las 14 instituciones que recién se mudaron al Centro Cívico Gubernamental.
El Servicio de Administración de Rentas (SAR) arribó a su cuarto año de creación y es una de las 14 instituciones que recién se mudaron al Centro Cívico Gubernamental.

Tegucigalpa, Honduras.

La crisis derivada del covid-19 y las dos tormentas tropicales Eta y Iota tuvo efectos sumamente dañinos en la recaudación tributaria, que se extienden incluso hasta 2021 y posiblemente hasta 2022.

De acuerdo con el proyecto aprobado por el Congreso Nacional, el presupuesto total para 2021 alcanzará los 288,871.1 millones de lempiras, de los cuales L162,435 millones son para la administración central y arriba de L125,709 para la descentralizada.

Los ingresos tributarios representarán apenas el 59.3% de los recursos que utilizará el Gobierno central para financiar sus gastos durante el actual ejercicio fiscal.

La principal complicación fiscal de Honduras en el corto plazo, lo está ocasionando la caída de 3.0% del PIB en la recaudación tributaria de 2020, como consecuencia de la contracción de la actividad económica, que ha causado un escenario de dificultades para las finanzas públicas en el corto y mediano plazo, destacaron los economistas del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) en un análisis hecho al proyecto de presupuesto.

Para el Instituto es preciso aumentar la meta de recaudación con un combate la evasión, el contrabando y la defraudación aduanera.

“La recaudación de 2020 resultó comprometida, en forma complementaria a la contracción de la actividad económica, por una serie de decisiones públicas dirigidas a tratar de paliar el impacto sobre el funcionamiento de las empresas del país”, agregaron.

Entre las acciones implementadas por el Gobierno están las postergaciones y descuentos en las declaraciones de pago sin multas ni intereses en el impuesto sobre la renta, a petición del sector privado y propuesta por el Ejecutivo, y otros impuestos colaterales para pequeños y medianos contribuyentes.

También, la posibilidad de realizar en pagos las obligaciones tributarias; y la ampliación de las amnistías tributarias vigente.

Según el Icefi, si bien es cierto que la recaudación para 2021 estima una recuperación respecto de los valores esperados para el cierre de 2020, no se percibe, ni parece estar incluido, ningún programa por parte de Finanzas para mejorar la productividad tributaria en el corto plazo, tanto en los temas de reducción de la evasión tributaria como en la racionalización de los gastos tributarios, que serían de mucha importancia ante la carencia de recursos que tiene el país.

“Los sobresueldos y las prestaciones extraordinarias son aspectos que deben eliminarse para que el dinero alcance”, reflexionó Abelardo Medina Bermejo, economista sénior del Icefi.


Retos

En ese sentido, el Servicio de Administración de Rentas (SAR) informó que la evasión en el ISV alcanzó el 27.7% del potencial teórico en 2016, equivalente a L13,569.5 millones (2.7% del PIB), valor que ha disminuido sistemáticamente desde 2013 cuando se reportó el 37.3% del potencial teórico.


A la fecha, no existe ninguna estimación oficial de la evasión del ISR, de la pérdida tributaria por contrabando, o de los efectos tributarios de los flujos ilícitos de capital, por lo que se consideran como tareas pendientes por parte de las autoridades de hacienda del país.


Por su lado, la industria hondureña, a través de un informe, identificó que por comercio ilegal de bebidas gaseosas, licores y cigarrillos, el Estado deja de percibir más de L2,500 millones.


Este monto es superior a los incrementos interanuales hechos a los respectivos presupuestos de las secretarías de Salud y Educación.


La estructura tributaria prevista en la recaudación esperada para 2021 continuará la profundización de la regresividad manifestada en 2020.


Según el presupuesto, el porcentaje de impuestos indirectos se elevará hasta 73.7% del total, por encima del 70% que se estima se registró en 2020, y del 66% promedio para el período 2011-2019.


Sobre ello, el Icefi recordó que Honduras ya presentaba el mayor nivel de regresividad tributaria en la región centroamericana hasta 2019, por lo que el tratamiento tributario del Gobierno manifestado durante la crisis, además de la contracción natural de los impuestos a los ingresos y utilidades, producirá que el financiamiento ordinario del Gobierno lo realizarán porcentualmente en mayor dimensión los habitantes de menores ingresos.

La Prensa