Industria reacciona a la marea plástica que trajo el covid-19

Ante la pandemia, negocios volvieron a recurrir a los plásticos de un solo uso, pero esto puede cambiar.

Bemisal es uno de los tantos ejemplos de la industria centroamericana que sobresale por sus productos con calidad de exportación en América Latina.<br/><br/>
Bemisal es uno de los tantos ejemplos de la industria centroamericana que sobresale por sus productos con calidad de exportación en América Latina.

San Pedro Sula.

A pesar de las regulaciones que hay en el mundo para reducir el uso del plástico, el covid-19 ha hecho que los consumidores busquen opciones para mantener la inocuidad, al tiempo de cumplir con los protocolos de bioseguridad.

A mediados de año, la consultora BloombergNEF alertó, a través de un informe, que las preocupaciones en torno a la higiene de los alimentos debido a la pandemia podrían aumentar la demanda de los envases plásticos, lo cual significa un retroceso en los avances por mantener al margen los plásticos de un solo uso.

Sin embargo, hay noticias alentadoras al respecto y es que la industria misma está ofreciendo alternativas de empaques y envases biodegradables, los cuales, por un lado cumplen con los requerimientos de inocuidad en los alimentos, y por el otro, contribuyen a los esfuerzos por la conservación del medio ambiente.

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La demanda del cartón se concentra en los sectores de producción de envasado para alimentos secos, bollería, alimentos congelados y productos farmacéuticos.

La empresa salvadoreña Bemisal, con más de medio siglo dedicada a la fabricación y exportación de sacos de papel multicapas, bolsas comerciales y empaques flexibles y amigables con el medioambiente, lanzó recientemente una serie de productos ecoamigables para restaurantes y comercios.

“El plástico es maravilloso para muchas cosas, pero allí es cuestión de hacer consciencia con la gente que lo desechen correctamente y lo logremos reciclar para que se vuelva a utilizar esa resina plástica para hacer otros elementos”, dijo Florence Quiñónez de Sandoval, CEO de Bemisal.

El auge del servicio a domicilio y la apertura gradual de la actividad económica hizo que más comercios demandaran opciones de empaques y envolturas.

“Tratamos de incluir estos productos de forma rápida al mercado, porque muchas empresas estaban utilizando bolsas plásticas para, por ejemplo, guardar los cubiertos en los restaurantes”, explicó Quiñónez de Sandoval.

La ejecutiva agregó que la empresa salvadoreña vio la oportunidad de fabricar bolsas de papel que cumplen con el mismo objetivo de las plásticas: resguardar elementos tan importantes como platos y cubiertos.

“Es cuestión de encontrar soluciones y creo que en estos tiempos, cada industria ha sacado lo mejor de sí. Hay que innovar, principalmente cuando se presentan problemas”, añadió.

De cara a los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) de 2030, todas las industrias están buscando alternativas sostenibles en todos sus procesos de producción y cadenas logísticas.

Desde los años 50, la producción de plástico ha superado la de cualquier otro material y la mayoría de los productos que se hacen están diseñados para ser descartados después de un solo uso. Esto ha hecho que los empaques de plástico ahora representen la mitad de los desechos de este material alrededor del mundo.

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente reveló que cerca de 13 millones de toneladas de plástico son vertidas en los océanos cada año, afectando la biodiversidad, la economía y potencialmente nuestra salud.

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La empresa salvadoreña Bemisal lanzó la Bio Manga, un empaque protector fabricado de papel Kraft que resiste la humedad, el rudo trato inherente al trabajo de campo.

Más innovaciones

Aunque El Salvador no es productor de banano, la industria del vecino país ha desarrollado un producto innovador dirigido a atender una de las necesidades del sector.

Después de dos años de investigación y desarrollo, Bemisal presentó recientemente el producto ecoamigable Bio Manga, el cual elimina daños al medioambiente, protege totalmente el racimo de bananas y garantiza al productor el logro de precios premium, por la excelente apariencia de la fruta.

Más de medio siglo de operaciones
Con 53 años de operaciones, la empresa es una de las líderes en la fabricación y exportación de sacos de papel multicapas, bolsas comerciales y empaques flexibles, amigables con el ambiente. Sus plantas están en Santa Ana y Metapán, El Salvador.

“Este novedoso producto es biodegradable y catapulta las buenas prácticas en la industria bananera. Para una mejor idea, nuestro producto se desintegra en minutos; mientras que un plástico toma cientos de años para lograrlo”, indicó la directora ejecutiva de Bemisal.

Las dimensiones de la Bio Manga facilitan la rápida colocación en el racimo y se puede utilizar pita de papel, para su amarre.

“El mercado europeo está exigiendo sostenibilidad a la industria bananera que no solo en el proceso agrícola”, sino en la cadena de suministro, porque después de que se cosecha el banano, este normalmente se empacan en cartón corrugado que en la actualidad lleva plástico”, refirió Quiñónez de Sandoval.

Al respecto, Bemisal está trabajando con multinacionales especializadas en la comercialización de la fruta para sustituir los empaques plástica por papel, de forma que se reduzca el daño ambiental.

La Prensa