Startup busca que la salud mental sea asequible para todos

La empresa sueca Mendi pretende llegar a más de 10 millones de personas en los próximos cinco años.

San Pedro Sula, Honduras.

Aunque el estrés es una parte de lo cotidiano, no cabe duda que este año ha dado razones de sobra para que la humanidad viva con altos niveles de tensión física y emocional.

La pandemia y su posterior confinamiento, más de un millón de muertes y millones de casos positivos en todos los continentes; y luego en Centroamérica, particularmente en Honduras y Nicaragua, los desastres derivados de las dos tormentas tropicales; 2020 ha traído toda clase de eventos inesperados, de los cuales la población todavía no consigue asimilar completamente.

Si bien es cierto que la persona puede encontrar una variedad de técnicas de reducción del estrés para disminuir sus efectos, atletas y artistas están utilizando avances de la neuroimagen funcional en tiempo real para prevenir la tensión antes de que esta se salga de control.

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A pesar de que muchas personas no están del todo familiarizadas con estos términos, tales innovaciones están volviéndose cada vez más accesibles, convirtiéndose al mismo tiempo en potenciales formas de redefinir los negocios.

Hace poco más de un año, el costarricense radicado en Estocolmo, Suecia, Moha Bensofia no dudó invertir en Mendi, una aplicación de entrenamiento mental, hecha por dos ingenieros suecos, quienes la idearon pensando que no es justo que el neurofeedback solo esté disponible para los ricos y se propusieron comprimir la maquinaria que se utiliza en esas clínicas de neurofeedback y hacer un dispositivo asequible para uso doméstico.

Traducido como neurorretroalimentación, por lo general, en esta técnica los sensores se colocan en el cuero cabelludo para medir la actividad eléctrica, y las mediciones se muestran mediante pantallas de video o sonido.

Son muchas las pruebas que apoyan esta terapia no invasiva para el tratamiento generalizado de trastornos mentales o neurológicos, revelan artículos elaborados por especialistas.

“Yo solo invierto y me involucro en cosas en las que yo creo. No sabía nada de qué es el neurofeedback y me cambió la vida totalmente”, aseguró Bensofia, durante su conferencia magistral ‘Emprendimiento digital, construyendo una empresa unicornio’ con la que dio inicio la Semana Global UTH, que la Universidad Tecnológica de Honduras recién organizó.

En este espacio virtual de más de 80 charlas participaron alrededor de siete mil personas, entre estudiantes de los 11 campus de UTH y otras más conectadas desde Taiwán, Israel, Colombia, México y Estados Unidos.

En su exposición, el empresario tico aseguró que la visión de Mendi para los próximos cinco años es alcanzar a 10 millones de personas en todo el mundo.

“Básicamente, los ingenieros crearon algo que le enseña a uno cómo entrenar y mejorar el cerebro para que este sea más saludable y de allí mejorar en un millón de cosas, como la regulación emocional y ansiedad”, refirió Bensofia.

El próximo unicornio

Además de ser el director ejecutivo de Mendi, el empresario tico ha sido socio fundador o accionista en Natural Cycles, que es el primero y único método anticonceptivo digital del mundo, también habilitado por la agencia estadounidense FDA (Administración de Medicamentos y Alimentos) y científicamente comprobado.

También ha estado involucrado en FishBrain, es un servicio de registro móvil, intercambio de fotos y redes sociales en línea que permite a sus usuarios registrar datos y conocimientos sobre pesca.

Bensofia también ha intervenido en Werlabs, la cual es la empresa de análisis de sangre más grande del norte de Europa, y también en más de una docena de empresas de diferentes sectores económicos.

“La verdad es que no hay absolutamente ningún límite, pero el ecosistema en el que uno está y el sistema de apoyo que uno tiene afecta muchísimo y define qué tan alto está el techo”, reflexionó el empresario costarricense en su participación virtual.

En su criterio, si bien en Honduras y en el resto de Centroamérica hay gran potencial de que surjan unicornios -start-up tecnológica que alcanza una valoración superior a los $1,000 millones en los mercados de inversión privada, es decir, que no cotizan en bolsa- pero la razón por la cual no son tan comunes es porque no hay herramientas.

“Es difícil construir una casa cuando no se tiene ni un martillo para empezar a construir”, agregó el empresario tico.

La Prensa