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Retos en remesas y crecimiento en CA, según el BID

Estudio. El organismo prevé que las remesas disminuirán en 7.6% e indica los retos para el crecimiento.

La desaceleración de los flujos de remesas se debe a los cambios en el empleo, salarios y endurecimiento de las medidas migratorias de Estados Unidos de América.
La desaceleración de los flujos de remesas se debe a los cambios en el empleo, salarios y endurecimiento de las medidas migratorias de Estados Unidos de América.

Las economías del Triángulo Norte de Centroamérica (Honduras, El Salvador y Guatemala) dependen en gran parte de las remesas que envían los nacionales desde Estados Unidos de América debido a los altos niveles de migración.

En un nuevo documento publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se estima una disminución de las remesas en el corto y mediano plazo derivada, principalmente, por el endurecimiento de las políticas migratorias del gobierno estadounidense.

“Se estima que la caída en las remesas debido al endurecimiento de las políticas de EE UU podría alcanzar el 7.6% de las remesas por año. Más aun, la eliminación del TPS para los ciudadanos de Honduras y El Salvador implicaría una reducción adicional en las remesas del 6% en el mediano plazo”, alerta el libro denominado “El futuro de Centroamérica: retos para un desarrollo sostenible”.

El gran reto para la región consiste en continuar afianzando su propia integración y la global. Solo eso y un enfoque en el fortalecimiento permitirá el desarrollo sostenible y un mayor bienestar para la población, según el libro del BID.

De acuerdo con los expertos del BID, las previsiones indican una desaceleración en el ingreso de remesas debido a que venían creciendo casi al doble de ese porcentaje en la región, pero afirman que siempre hay crecimiento.

Esto se debe a los cambios estimados en variables relevantes tales como empleo, salario, participación laboral, presencia física en Estados Unidos y la propensión a enviar remesas.

Otros de los efectos sería la migración de retorno y la disuasión.

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EL 18% del PIb de Honduras proviene de las remesas, por lo que se debe procurar el crecimiento económico para generar empleo y detener la migración de hondureños.

Se estima que aproximadamente 200,000 migrantes podrían retornar voluntariamente a los países (7% del total de migrantes) durante los próximos dos años”, proyectan.

Por otra parte, el efecto disuasión de las políticas migratorias hace que el país se vuelva menos atractivo.

El total de personas que emprende el proceso de migración hacia Estados Unidos desde el Triángulo Norte alcanza cerca de 300,000 año. Con la disuasión se reduciría en 56,000 personas.

Estos países deberían crecer entre 0.2% y 1% más por año para lograr generar la cantidad necesaria de trabajo para absorber esta oferta adicional de mano de obra.

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Proyecciones del BCH

El presidente del Banco Central de Honduras (BCH), Wilfredo Cerrato, explicó que en el caso del país se estima un crecimiento de 7.6% para este año 2019 en el ingreso de remesas familiares. Mientras que para 2020 prevén 6%.

Cerrato indica que se proyecta una desaceleración. Es decir un menor crecimiento en comparación con los dos años anteriores que crecían a 11% en promedio.

Aunque las cifras al pasado mes de junio registran un aumento de 10.3% en las remesas, alcanzando cerca de 2,600 millones de dólares en los primeros seis meses del año.

“Para 2019 consideramos que el flujo de remesas podría ser menor, sin embargo, de enero al 30 de junio, lo observado continúa en los promedios de los últimos dos años”, detalló.

Según el BCH, el 80 % de las remesas enviadas a Honduras provienen de Estados Unidos.

Las remesas representan más del 18 % del Producto Interno Bruto (PIB) y se han constituido en uno de los principales sustentos de miles de familias.

Crecimiento

Los países de la región centroamericana ha logrado un crecimiento económico sostenido de 4.3% anual promedio entre 1990 y 2018, superior al crecimiento medio de América Latina de 2.7%.

Sin embargo, los países necesitan crecer más para generar las oportunidades que demanda la población.

Debido a que Centroamérica es una región abierta al comercio y tiene una importante exportación e importación de materias primas, su economía se ve influenciada por los movimientos en los precios internacionales.

Esto está provocando que haya un menor crecimiento, pese a que las remesas siguen compensando el menor ingreso de divisas por exportaciones. Para este año se prevé un crecimiento de 3.1% para la región y de 3.5% para Honduras, según la Comisión Económica para América Latina (Cepal). En 2018 Honduras creció 3.7%.