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¿Cómo competir contra las máquinas?

La Cuarta Revolución Industrial está cambiando el mercado laboral, por lo que es necesaria una inversión en capacitación de las personas.

El 40% de los empleados actuales deben ser capacitados para 2022.
El 40% de los empleados actuales deben ser capacitados para 2022.

Tegucigalpa, Honduras

El mundo enfrenta grandes desafíos en materia económica y social. Las tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial están generando presiones sobre los mercados laborales y transformando cómo y dónde trabajan las personas.

En ese sentido, las inversiones en las personas adquieren más importancia.

La reforma de la educación, el aprendizaje permanente y las iniciativas orientadas a la adquisición de nuevas habilidades serán fundamentales para garantizar, por una parte, que las personas tengan acceso a oportunidades económicas, permaneciendo competitivas en el nuevo mundo laboral.

Por otra parte, que las empresas tengan acceso a personas dotadas de las competencias necesarias para los empleos del futuro, de acuerdo con un reciente informe del Banco Mundial (BM).

Según la publicación, el informe “El futuro del trabajo 2018”, se prevé que para 2022 se desplazarán 75 millones de empleos en 20 de las principales economías. Al mismo tiempo, los adelantos tecnológicos y las nuevas modalidades de trabajo también podrían crear 133 millones de nuevos empleos, impulsados por el gran aumento de nuevos productos y servicios que permitirían a las personas trabajar con máquinas y algoritmos para atender las necesidades de los cambios demográficos y económicos.

Para aprovechar las ventajas de estos cambios, para 2022 al menos el 40% de todos los empleados deberá adquirir nuevas y mejores habilidades.

Es decir que la única manera para evitar ser reemplazado por una máquina es capacitándose.

Sin embargo, tan solo el 30% de los empleados que corrían el riesgo de un desplazamiento laboral debido al cambio tecnológico recibieron capacitación el año pasado, y quienes corren mayor riesgo suelen ser las personas con menos probabilidades de recibir capacitación en nuevas habilidades, alerta el documento.

La inversión
Para crear una revolución de nuevas habilidades se requerirán fuertes inversiones. Por ejemplo, en Estados Unidos, la transición del 95% de los trabajadores que corren el riesgo de desplazamiento a nuevos empleos mediante la adquisición de nuevas habilidades puede llegar a costar más de 34,000 millones de dólares. Sin embargo, en la actualidad, el sector privado solo podría reentrenar en forma rentable a alrededor del 25% de esos trabajadores.
El BM considera que es necesaria una colaboración entre los sectores público y privado a fin de reducir los costos y lograr economías de escala con soluciones para los trabajadores.

Los países deben esmerarse en aumentar la inversión pública y privada en tres áreas: las capacidades de las personas; las instituciones y las reglas relacionadas con el trabajo, y los sectores con perspectivas de crecimiento.