El efecto dominó ocasionado por el incremento de las tarifas eléctricas se extiende a la industria de la construcción, particularmente al sector vivienda, cuyos costos se elevarán con el “trancazo” eléctrico, con el correspondiente efecto en los precios de las unidades habitacionales.
Silvio Larios, gerente de la Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (Chico) calcula entre L10,000 y L15,000 el incremento en el precio de una vivienda que hasta hace poco se cotizaba en L500,000.
El ejecutivo detalla que son numerosos los factores que inciden en el uso que de la energía eléctrica hace un proyecto de construcción.
“Para hacer grava necesita de una trituradora y muchas estas utilizan energía eléctrica; la elaboración de bloques utiliza plantas automatizadas (que requieren) energía eléctrica; las sierras con las que se corta la madera para hacer puertas, para la pintura, para el hierro, para todo necesitamos energía eléctrica”, dijo Larios, quien agrega que el sector constructor sentirá una “puñalada” en momentos en los que el sector comienza a mostrar señales de recuperación y crecimiento luego de años en retroceso.