Más noticias

En China, los commodities han pasado a ser un casino

Los inversionistas del país mueven los precios de materias primas como el hierro y los huevos.

Nueva York, Estados Unidos.

Durante décadas, el precio del mineral de hierro se estableció en conversaciones secretas entre las grandes mineras y las principales siderúrgicas del mundo.

Ahora, la fuerza dominante es un desconocido mercado de materias primas del noreste de China, un claro ejemplo de cómo el poder de fijación de precios de todo tipo de materias primas, del acero al cobre, se desplaza hacia Oriente.

El cambio ha sido impulsado por los inversionistas chinos que han vertido miles de millones de dólares en futuros de mineral de hierro transados en la Bolsa de Materias Primas de Dalian. Sus apuestas, que evocan el frenesí del año pasado por las acciones chinas, han generado un volumen en dólares tan grande como el de los futuros del oro en Nueva York, según Citigroup Inc. También han creado algo que nunca antes había existido en el selecto mercado del mineral de hierro: cotizaciones visibles y en tiempo real.

La fiebre de transacciones en mercados nuevos como el de Dalian va más allá del mineral de hierro y se propaga en las transacciones de futuro en casi todo de trigo a algodón pasando por huevos y asfalto.

Al igual que con los metales industriales, los analistas reconocen que la mayor parte del interés procede de inversionistas especulativos que se han quedado fuera de las bolsas de valores chinas por regulaciones estrictas sobre corretaje.

“Los especuladores chinos no querían meterse en el mercado de valores con todas sus restricciones, así que se volcaron a los mercados de commodities y parece que lo han hecho en forma masiva”, dijo Michael Coleman, director gerente de RCMA Asset Management Pte.

Algunos mercados han subido las comisiones en días recientes para atemperar a los operadores, pero esta no es la primera vez que el ascenso de las transacciones especulativas despierta preocupaciones en China. En la última década, varios mercados de commodities han surgido en el país, para ofrecer a los inversionistas la oportunidad de negociar en alimentos, incluyendo kiwi producido en Sichuan, dátiles de Xinjiang y hongos de Hubei.

Entre los atractivos de estos mercados es que los inversionistas pueden transar vía Internet en la mayoría de los futuros, a la vez que cierran sus operaciones con efectivo. Los contratos están en general diseñados para que sean asequibles al capital pequeño, con inversiones mínimas tan bajas como 200 yuanes (US$30) por lote de mercadería. El corretaje es con frecuencia volátil, y el uso de información privilegiada es corriente, dicen los analistas.

En casos como el del hierro, los precios se están disparando a pesar del exceso de mineral previsto para 2016: los futuros en Dalian han subido alrededor de 46% desde comienzos de año. La cotización del hierro físico aumentó 52%, para alcanzar el 21 de abril un máximo de 15 meses, US$68,70 por tonelada. El viernes pasado, el producto físico se cotizaba a US$65,20 por tonelada y el contrato más activo cerró en 462 yuanes (US$70,36) la tonelada.

Además del mineral básico, las operaciones de futuros para las varillas utilizadas en la construcción en hormigón se dispararon en la Bolsa de Futuros de Shanghai, convirtiéndose en el tercer contrato más negociado del mundo por volumen de dólares después de los futuros del petróleo de referencia de Nueva York y Londres. El cobre que cotiza en Shanghai también se ha ubicado entre los 10 contratos más negociados del mundo. Los inversionistas utilizan este metal como una forma de apostar al crecimiento de China.

Dalian también es escenario de alzas similares en los mercados de productos agrícolas como el maíz y los huevos. El volumen de los contratos de futuros de maíz, por ejemplo, se multiplicó por nueve en abril respecto a igual mes del año previo para ascender a US$30.000 millones, según datos de la bolsa de Dalian, a pesar de que los precios cayeron 10%. El incremento de los futuros de huevos no ha sido tan pronunciado: los volúmenes de abril avanzaron 19% interanual, aunque los contratos que cambiaron de manos en abril representan 128.900 millones de huevos.

El alza de los precios del hierro ha provocado preocupación entre los reguladores chinos y los productores de mineral de hierro, quienes temen que la fiebre especulativa cree una burbuja y condiciones volátiles que dificulten las coberturas. De todos modos, la magnitud del mercado de futuros está resultando difícil de pasar por alto.

“Los volúmenes que se negocian son tan altos que inundan el mercado físico y van a ser una gran influencia de ahora en adelante”, dijo Nev Power, presidente ejecutivo del australiano Fortescue Metals Group Ltd., el cuarto exportador mundial de mineral de hierro. “El aspecto negativo es la volatilidad que hemos visto: se vuelve muy difícil predecir el precio”.

En abril se comercializaron en Dalian alrededor de US$330.000 millones en futuros de mineral de hierro, más del doble que el volumen mensual en febrero y aproximadamente cuatro veces el total mundial del comercio de mineral de hierro físico en un año.

El alza de los precios del hierro ha influido en el aumento de los precios del acero en todo el mundo. En EE.UU., el índice de referencia de bobinas laminadas en caliente acumula un incremento de 37% este año, a US$520 la tonelada.

En un intento por enfriar las transacciones en los últimos días, el mercado de Dalian ha elevado el margen, o depósito de garantía, que los inversionistas deben colocar para hacer sus operaciones.

“Todo este crecimiento plantea múltiples peligros para la estabilidad global de los precios de las materias primas, teniendo en cuenta que los regímenes chinos son menos regulados y, por lo tanto, ofrecen menos protecciones a los inversionistas, quizás los más especulativos del mundo”, dijeron recientemente analistas de Citigroup.
La fiebre en los mercados de productos básicos de China se está perfilando como una reedición del frenesí de 2015 que envió por las nubes a las bolsas de Shanghai y Shenzhen.

Linda Tao, una operadora de Shanghai, ha pasado a invertir en los mercados de commodities en desmedro de las acciones y futuros de índices bursátiles. Su firma de private equity, que gestiona más de 2.000 millones de yuanes (US$309 millones), empezó a negociar mineral de hierro a fines del año pasado.

“Ciertamente es muy angustiante ver los mercados en la tarde, ya que no sabemos con seguridad cuándo habrá un giro grande”, dijo Tao, que en estos días se turna con sus colegas para monitorear las transacciones de mineral de hierro hasta altas horas de la madrugada. El mercado está cerrado a los inversionistas extranjeros.