Estimulan el consumo de cacao en más comunidades

Instituciones como Funder esperan que entre los ejes transversales del proyecto se pueda relevar la generación de los cacaoteros en Honduras.

Aroldo Dubón, técnico de la Fhia, durante el corte de mazorcas de cacao en una plantación de La Masica. Foto: Wendell Escoto
Aroldo Dubón, técnico de la Fhia, durante el corte de mazorcas de cacao en una plantación de La Masica. Foto: Wendell Escoto

Puerto Cortés, Honduras.

Más de 22 de productores de Omoa y Puerto Cortés recibieron la semana pasada una capacitación sobre la seguridad alimentaria en base a los sistemas agroforestales de cacao.

“Generalmente se ha visto cómo vender la semilla, tener ingresos económicos y con eso comprar otros productos, pero ahora con este proyecto se busca promover el consumo para empezar a incorporar a niños y jóvenes”, explica Miriam Colindres, consultora del proyecto Mujeres de Cacao Honduras.

La exposición estuvo a cargo de la Fundación para el Desarrollo Empresarial Rural (Funder), que luego de un concurso de consultoría contrató a Colindres para compartir su experiencia en el consumo de cacao.

“Entre más puro es el cultivo, más energía aporta. Para las personas que trabajan en el campo resulta muy bueno porque pueden preparar estos alimentos con carbohidratos, proteínas, magnesio y los flavonoides, que se conocen como antioxidantes”, agrega Colindres sobre el valor nutricional.

Tradición

Samuel Galo, gerente de la Escuela Agroempresarial de Funder, recuerda que el cacao proviene de los ancestros, por lo que Honduras tiene las condiciones para producir más.

“En los últimos años la demanda de cacao ha crecido en los mercados internacional. Al promover este tipo de programas de consumo de cacao, también va a la mano del aumento de producción. El consumo interno es poco, pero esta es una forma de incentivar el aprovechar el cacao que no es apto para la exportación”, refiere Galo.

Uno de los ejes transversales del programa es el relevo generacional de las familias productoras para que la iniciativa no solo sea una alternativa de consumo, sino de ingresos para los jóvenes.

Reina Ramírez, enfermera y productora, destaca el papel del cacao en la dieta y un alimento básico para la prevención de enfermedades.

“Como primera experiencia que tengo reconozco la importancia de que las familias lo consuman porque solo se cosecha para venderlo, pero es básico en la dieta alimentaria de los hogares”.

Ramírez, que proviene de los bajos de Baracoa, Puerto Cortés, admite que es la primera vez que aprende sobre el valor nutricional del cacao.

La Prensa