“Recuperar la economía tomará al menos tres años”: Wilfredo Cerrato

El presidente del Banco Central de Honduras dice que han adecuado la política fiscal para retornar a las metas de mediano plazo aprobadas bajo la Ley de Responsabilidad Fiscal.

Wilfredo Cerrato, presidente del Banco Central de Honduras.
Wilfredo Cerrato, presidente del Banco Central de Honduras.

Tegucigalpa, Honduras.

Honduras requerirá de un programa integral de recuperación para lograr tasas de crecimiento sostenido en el mediano plazo.

Para 2020, los pronósticos indican una contracción de -9.5% por el impacto de la pandemia del coronavirus y de los huracanes Eta y Iota. Para 2021 se estima una recuperación entre 3.5 y 4.5%.

Wilfredo Cerrato, presidente del Banco Central de Honduras (BCH), analiza las perspectivas económicas del país en el corto y mediano plazo.

¿Cuáles son las expectativas de cierre en cuanto a las reservas internacionales netas para 2020?

En cuanto a reservas se espera un aumento de 35% (5,808.9 millones de dólares en 2019) y un crecimiento proyectado de 35% ($2,033.1 millones). El flujo de financiamiento ha sido importante, el flujo de remesas también es positivo, entre 2 y 3%.

El sistema financiero cerrará este año con resultados mixtos en depósitos y cartera crediticia.
En lo monetario es importante destacar la confianza de las empresas y de las personas en el sistema bancario.

Los depósitos han estado creciendo en alrededor de 18% y el crédito crece, pero no en los niveles antes de la pandemia (del coronavirus). A finales de octubre vimos un leve repunte en los créditos, pero de nuevo estamos viendo una disminución en noviembre. La liquidez se ha cuadruplicado, no hay problemas de liquidez y por eso hemos desarrollado la mesa electrónica de dinero para que se pueda mover entre los bancos de manera más eficiente e incluyendo los costos.

La situación fiscal ha despertado muchas expectativas en varios sectores el país, ¿cuáles son las valoraciones?

Se está enviando un buen mensaje porque el Presupuesto que se ha enviado para el próximo año lleva un déficit del sector público no financiero de -4% del PIB. Para el cierre de este año, el déficit del sector público no financiero es de -5% del PIB, después que el año anterior cerramos en -0.8%, cumpliendo la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF), que habla de 1%. Se activaron los escapes de la ley producto de la pandemia y de las dos tormentas tropicales (Eta y Iota). Hemos adecuado la política fiscal para retornar las metas de mediano plazo, evitando mayores incrementos de deuda pública.

Los precios de los productos de consumo básico han aumentado en los últimos días, ¿qué comportamiento se espera en la inflación de 2020?

A mediados de año estimábamos que la inflación iba a cerrar cerca del límite inferior del rango, rango de 3 a 5%; sin embargo, producto de las tormentas tropicales ha habido mayor presión, poco de especulación, ha habido problemas en algunos productos básicos y también en los costos de distribución por las vías de acceso que quedaron dañadas en las zonas norte, occidente y oriente.

Estimamos que la inflación puede andar alrededor del punto medido (4.08% en 2019), si miramos un riesgo, un desafío fuerte de rebote para el primer semestre del otro año, cuando la inflación puede llegar a 4.5%

Diversos sectores nacionales e internacionales coinciden en que el desafío más grande del Gobierno y del sector privado es la reactivación de la economía hondureña, ¿ qué indican las cifras revisadas para 2020?

Estimábamos que la recuperación sería mejor para ciertos sectores, pero no, y por eso hemos estimado para este año una caída histórica del PIB de -9.5%. Solo las tormentas tropicales afectarán el PIB con 1.3% este año y 1% para 2021.

¿Cuánto tiempo se puede tardar en alcanzar tasas de crecimiento económico como las observadas antes de la pandemia del covid-19?

A mitad de año estimábamos que iba a tomar casi tres años, hoy no tenemos dudas que al menos va a tomar esos tres años. Vamos a trabajar fuertemente para evitar una mayor reducción del PIB per cápita y, por ende, evitar el deterioro de la calidad de vida de la persona, por el lado del desempleo, y que al final ha afectado aspectos de índice de pobreza.
Teníamos inicialmente una perspectiva de crecimiento entre 4.5 y 5.5%, lo hemos reducido 1%, es decir entre 3.5 y 4.5%.

La Prensa