Industria acuicola se consolida con certificación aduanera

La certificación OEA permite a Vitapro incorporar beneficios aduaneros, así como también mayor agilidad en trámites, rapidez en el flujo logístico

La certificación OEA implica el cumplimiento y adaptación de  los procesos y políticas de la compañía.
La certificación OEA implica el cumplimiento y adaptación de los procesos y políticas de la compañía.

San Pedro Sula, Honduras.

Como parte de su constante visión de fortalecer la eficiencia y mejorar sus procesos internos y externos, la empresa Vitapro, bajo su marca Nicovita, obtuvo la Certificación de Operador Económico Autorizado (OEA) en Perú para importación y exportación de sus productos.

En el caso de la certificación OEA, esta acreditación es otorgada en Perú por la Superintendencia Nacional de Aduana y de Administración Tributaria (SUNAT), e implica el cumplimiento y adaptación de los procesos y políticas de la compañía de acuerdo al Estándar OEA, cuya normativa está contenida en el marco SAFE de la Organización Mundial de Aduanas.

El reconocimiento de Vitapro como una empresa OEA, para la importación y exportación, garantiza el más alto nivel de seguridad a lo largo de toda la cadena de suministro, además de generar transparencia y confianza en procesos contables, administrativos y financieros.

La certificación OEA permite a Vitapro incorporar beneficios aduaneros, así como también mayor agilidad en trámites, rapidez en el flujo logístico, estrictos controles que se traducenen un producto más seguro para el camaronero.

Vitapro está presente en Honduras, operando con una planta de producción ubicada en San Pedro Sula con una capacidad mínima 50 mil TM/año la cual cuenta con certificaciones importantes como BAP.

Justamente, en los últimos días a nivel regional, Vitapro ha actualizado satisfactoriamente las certificaciones BAP (Best Aquaculture Practices) en Ecuador y Perú.

La BAP, que en esspañol significa “Mejores Prácticas de Acuicultura”, se trata de una de las principales certificaciones de la industria camaronera, la cual garantiza que los productos se obtienen, procesan y comercializan conforme a las mejores prácticas de la industria, marcando una diferencia importante en sus estándares de calidad y gestión ambiental, seguridad y salud en sus operaciones.

La certificación BAP es fundamental como herramienta para el acceso a mercados internacionales, y para lograrlo, el productor camaronero debe demostrar que su cadena de suministro también se rige bajo las mismas normas internacionales.

Vitapro, bajo su marca Nicovita además de entregar un producto de la más alta calidad por más de 35 años, demuestra una vez más que es un proveedor de excelencia al sobrepasar lo que las normas internacionales rigen, y permitiéndole al camaronero poder entrar a mercados más exigentes.

La Prensa