Hasta en 75% han caído ventas de las empresas por el coronavirus

La crisis ha provocado la suspensión de contratos laborales y el recorte de personal en muchos comercios.Mipymes estiman que la recuperación se dará al menos en siete meses.

Empresas de alimentos han logrado mantener sus ventas.
Empresas de alimentos han logrado mantener sus ventas.

SAN PEDRO SULA.

Caídas de hasta el 75% en las ventas, reducción y suspensión de personal, disminución en las operaciones, dificultades para adquirir bienes e insumos han sido algunos de los principales problemas que están teniendo las empresas en Centroamérica debido a la emergencia por el coronavirus.

Lo anterior lo reveló la Federación de Cámaras de Comercios del Istmo Centroamericano (Fecamco) después de realizar una encuesta a 1,079 empresas de la región, donde el 91.1% pertenecen a la micro, pequeña y mediana empresa (mipyme).

La encuesta identificó que el 47% de las compañías están operando parcialmente, y de ellas el 57% indicó que se encuentra funcionado por debajo del 40%. Además se observó que 4 de cada 10 empresas no están en operaciones en la región.

8.3
millones de empleos serán impactados por el COVID-19 en los países miembros del Sistema de Integración Centroamericana (SICA).

El primer impacto que indicaron es la caída de las ventas, pues 9 de cada 10 empresas afirmaron sufrir esta consecuencia, ya que la mitad de los encuestados señalaron que las ventas se han venido abajo en más del 75%.

Además de las pérdidas económicas provocadas por el COVID-19, los cinco impactos más relevantes manifestados fueron: afectación en el flujo de caja, reducción de operaciones, suspensión de personal, problemas para adquirir bienes y la necesidad de reducir su personal.

La crisis ha provocado en promedio el recorte al 40% de los empleados y suspender a la mitad.

El 50% de los encuestados también señaló que sus países han implementado medidas de alivio y fiscal, pero de ellos el 40% dice que estas no han tenido efectos positivos.

10.5%
de las horas de trabajo en promedio se perderán en el segundo trimestre de 2020 en los países del SICA.

Los empresarios indicaron que para proteger a sus colaboradores han puesto en marcha una serie de disposiciones como reducción de las operaciones, intensificación de medidas sanitarias e implementar el teletrabajo. También se identificaron tres medidas inmediatas a las que van a acudir las empresas para generar liquidez, las cuales son: solicitar un crédito, dejar de pagar a proveedores y dejar de pagar impuestos.

De extenderse las disposiciones durante todo el mes de mayo en la región, las empresas manifestaron que se verán obligadas a reducir o suspender a más colaboradores de sus planillas.

Situación
Los empleos informales están caracterizados por inestabilidad laboral, bajos ingresos y nula protección social.

Finalmente, 5 de cada 10 empresas dicen que necesitarán entre 4 a 9 meses para alcanzar el nivel de facturación antes de la crisis, 2 de cada 10 dicen más de un año.

En el caso de las mipymes detallaron que necesitarán de 7 meses a más de un año para recuperarse de las pérdidas económicas sufridas por la pandemia.

Sector informal. Las estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre el impacto del COVID-19 revelan que en América Latina y el Caribe hay una masiva pérdida de ingresos laborales entre las personas con empleo informal, lo cual puede causar un fuerte aumento en las tasas de pobreza relativa que afectará a casi la mitad de la fuerza de trabajo.

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Comercios de electrodomésticos han cerrados su operaciones. Se espera que los niveles de pobreza aumenten en el país.

De un total de 292 millones de personas empleadas en Latinoamérica, 158 millones trabajan en condiciones de informalidad, equivalente a una tasa promedio regional de 54%, destacó la OIT en su publicación “La crisis del COVID-19 y el empleo informal”.

El 90% de esos trabajadores informales están siendo severamente impactados por los efectos adversos generados en el empleo a causa de la pandemia COVID-19 y las medidas destinadas a enfrentar la emergencia sanitaria, destacó el informe de OIT. Esto equivale a 140 millones de personas, es decir 48% del empleo total.

“La crisis del COVID-19 puso al descubierto en forma dramática los problemas asociados a la informalidad en esta región”, dijo el director de la OIT para América Latina y el Caribe, Vinícius Pinheiro.

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“La emergencia sanitaria, el confinamiento, la crisis económica están teniendo un impacto social sin precedentes”. Se estima que la crisis dio lugar a una pérdida del 60% de los ingresos de los trabajadores informales a nivel mundial. En América Latina y el Caribe esta pérdida de ingresos fue mayor, y llega al 80%.

Eso traerá como consecuencia un aumento de la tasa de pobreza relativa, que según las nuevas estimaciones de la OIT en esta región podría estar aumentando de 36%, en los trabajadores informales antes de la crisis de la COVID-19, a 90%, un incremento de 54 puntos porcentuales.

“Una de las caras más nefastas de esta pandemia es la de la desigualdad, porque afecta desproporcionalmente a los más pobres, a los que no pueden hacer teletrabajo, que dependen de empleos precarios en los sectores más afectados, y que con frecuencia tienen más limitaciones para cumplir con las medidas de confinamiento”, destacó Pinheiro. En muchos casos, se pide a trabajadores informales confinarse en hogares sobrepoblados sin condiciones sanitarias adecuadas.

La OIT señaló que será necesario reconstruir el mercado laboral al finalizar la crisis.

3 Claves de la Encuesta:

1

Sectores

De las 1,079 empresas encuestadas, la mitad pertenece al sector de servicios, el 30% al comercio y el 11% a la industria, donde el 32% eran microempresas, el 33% pequeñas, 24% medianas y 9% grandes.

2

Medidas

De seguir con la crisis las empresas optan como primera opción suspender el personal, después a reducir el personal, reducir operaciones y por última opción suspender operaciones.

3

Efectos

La pandemia también ha provocado que las empresas reporten retrasos en las entregas de sus proveedores, desabastecimiento y un incremento de los costos de los bienes e insumos para su producción.

La Prensa