Merkel pide "trato justo" para todos los actores de la cadena alimentaria

La canciller alemana llamó a todos los actores implicados en el sector alimenticio a luchar contra la venta de productos por debajo de su precio de producción

Angela Merkel llamó a todos los actores del sector alimenticio a luchar en contra de la venta de productos por debajo de su costo de producción.
Angela Merkel llamó a todos los actores del sector alimenticio a luchar en contra de la venta de productos por debajo de su costo de producción.

Berlín, Alemania.

La canciller alemana, Angela Merkel, llamó este lunes a todos los actores implicados en el sector alimenticio a luchar contra la venta de productos por debajo de su precio de producción en las cadenas de supermercados y recordó que esta práctica perjudica tanto al consumidor como al agricultor.

"No se trata de reordenar el sector desde arriba, sino de buscar la manera de que haya un trato justo para todos los actores implicados", apuntó la líder alemana en la apertura de la reunión entre representantes de la industria alimenticia.

La cita, calificada de "cumbre de la alimentación", fue convocada en un clima de protestas de los ganaderos y agricultores contra la política de ofertas de alimentos cada vez más baratas en las grandes cadenas de supermercados.

La ministra de Agricultura, Julia Klöckner, ha llegado a amenazar con dictar sanciones contra esas cadenas, bien en forma de multas económicas o de amonestaciones, frente a lo que califica de "prácticas injustas" contra el pequeño comercio y los productos regionales o de cercanía.

Estas prácticas, apunta Klöckner, van a la larga en detrimento del consumidor, al que se ofrecen productos de baja calidad, al tiempo que favorece las grandes explotaciones masificadas.

Desde el sector alimenticio argumentan que las ofertas de alimentos a bajo precio se producen en un momento en que crece la precarización social y laboral de la población alemana.

Desde finales del año pasado se han registrado varias manifestaciones de centenares tractoristas por Berlín y otras ciudades alemanes, que en algunas ocasiones han llegado a colapsar el casco urbano de la capital alemana.

Las protestas, que en su mayor parte se produjeron en noviembre pasado, se dirigen contra los grandes supermercados, pero también demandan ayudas para una explotación más ecológica y restricciones al uso de fertilizantes.

El Gobierno alemán se ha comprometido a buscar soluciones al sector y aprobado un paquete de ayudas de hasta 1.000 millones de euros. EFE

La Prensa