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"Hay que reclamar por estos bajos precios del café"

El director ejecutivo nacional de Dignidad Agropecuaria Colombiana que la cotización del grano debe estar ligada a los costos de producción y generar una ganancia para el productor

Óscar Gutiérrez Reyes, director ejecutivo nacional de Dignidad Agropecuaria Colombiana
Óscar Gutiérrez Reyes, director ejecutivo nacional de Dignidad Agropecuaria Colombiana

San Pedro Sula, Honduras.

Hay 25 millones de seres humanos aguantando hambre con estos precios deprimidos y muy poquitas multinacionales llenándose los bolsillos, cuestiona Óscar Gutiérrez Reyes, director ejecutivo nacional de Dignidad Agropecuaria Colombiana, quien conversó con Diario LA PRENSA sobre el incierto escenario de los productores de café debido al descenso del grano en el mercado internacional.

¿Qué lograron los productores colombianos cuando dejaron de vender café el 27 de agosto?

Esta fue una iniciativa de sectores que acompañan a Dignidad Agropecuaria, pero surgió como una manera de mandar un mensaje al mercado internacional de la indignación que causa en nuestras regiones por efecto de la desgracia de tener un precio interno ligado a lo que sucede en la Bolsa de Nueva York. Estamos planteando que hay que cambiar el método y que el precio debe estar ligado a los costos de producción de los cafetaleros y a una tasa de ganancia que deben tener.

El Gobierno colombiano anunció recursos para el café, ¿cómo ha avanzando desde entonces?

Realmente esta situación llevó a que empezáramos un proceso de organización que aún continúa frente a unas acciones para ganar nuevamente un respaldo del Gobierno colombiano.

Lo que hemos ganado hoy es una decisión del Gobierno de entregar recursos a los productores; pero hasta hoy (ayer) no hay ningún recurso entregado, aparte del anuncio, no hay cierta claridad de cómo y cuánto se va a entregar.

Es obvio que tiene que entregarse a los cafetaleros, pero como tantas cosas pasan, uno siempre tendrá atención a lo que finalmente puede pasar. Como no lo han reglamentado todavía, no sabemos cuáles son las condiciones y el Gobierno tiene una forma distinta a la nuestra de calcular costos de producción. Estamos en esa especie de limbo de cómo se van a repartir esos recursos o si finalmente solo se queda en un anuncio.

Los Gobiernos de Guatemala y Honduras también aprobaron fondos para el café, ¿esa es la solución, debe ir para mejorar el precio interno o entregar el dinero como préstamo?

Insistimos en que los Gobiernos de América Latina deberían levantar un reclamo ante los países consumidores, porque cuando se rompió el pacto internacional de cuotas, el precio de la libra era de $1.41 en 1983, y si traemos esos valores al presente, descontando la devaluación del dólar, hoy la libra de café debería estar por el orden de $2.90, $3.10 a $3.30.

El término de intercambio se ha deteriorado profundamente en contra de las naciones productoras y por eso pensamos que los Gobiernos deberían encabezar un reclamo, hacer una cumbre de países productores para levantar un reclamo a naciones consumidoras, principalmente europeas, EUA y Canadá, para que responsan como debe ser con precios que sí cubran las necesidades de los productores.

¿Qué efectos negativos traen los bajos precios a las familias cafetaleras?

Entiendo que dependiendo del país esto genera una serie de daños, de entrada en todos genera la caída del ingreso y por lo tanto golpea a todas las economías, porque los productores tienen menos posibilidades de invertir y de comprar cosas. En Centroamérica hay una migración de mano de obra, que obviamente causa problemas para las zonas productoras de café.