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Crece población hondureña inmigrante en Estados Unidos

La propuesta de EE UU de parar el “flujo migratorio” en México condiciona el uso de los fondos aprobados del PAP y plantea riesgos socioeconómicos para el CA3, advierte el Icefi.

Las remesas familiares recibidas en Centroamérica pasaron de $11,811 millones a $16,465 millones (2005-2015).
Las remesas familiares recibidas en Centroamérica pasaron de $11,811 millones a $16,465 millones (2005-2015).

Tegucigalpa, Honduras.

Honduras es la quinta población de inmigrantes que más crece en los Estados Unidos y junto a Guatemala y El Salvador, representan la segunda fuerza de inmigrantes detrás de México.

Por eso la intención del presidente Donald Trump de construir un gran muro en la frontera tiene en vilo a las tres naciones del istmo que forman el CA3.

Las estadísticas oficiales de la patrulla fronteriza de Estados Unidos muestran un descenso marcado de las detenciones de mexicanos indocumentados y un ligero aumento de los que en la jerga de esa institución se describe como OTM (Other Than Mexican, ciudadanos de otros países que no sean México).

Aunque México sigue siendo la nación con mayor población ilegal, El Salvador, Guatemala y Honduras ocupan el segundo, tercer y quinto puesto. Sorprende que la India es el cuarto país con mayor número de ilegales y detenciones con un 43% de aumento entre 2009 y 2014.

Deportación y remesas

El número de detenciones tiene su correlación en el número de residentes indocumentados en Estados Unidos, una cifra que se estima en algo más de 11 millones de personas.

De acuerdo con el informe, mientras decrece el número de mexicanos ilegales (-8%), aumenta el de Guatemala con 10.5%, seguido por Honduras y El Salvador 7.6% cada uno.

Sin embargo, en población es mayor la presencia salvadoreña con 700,000 inmigrantes ilegales, seguido por Guatemala con 525,000 y Honduras 350,000 aproximadamente.

Problema nacional

De acuerdo con analistas economistas del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), esta problemática pone en riesgo el seguimiento del modelo económico en los países del Triángulo Norte.

También condiciona el uso de los 125 millones de dólares del Plan Alianza para la Prosperidad (PAP), recién liberados para Honduras. Aunque Centroamérica no pareciera figurar entre las principales prioridades del nuevo gobierno estadounidense, el tema migratorio siempre debe ser seguido por Honduras, Guatemala y El Salvador. Ante esta incertidumbre, el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) analizó los posibles impactos para los países del istmo.

La principal conclusión del informe es que los gobiernos tengan un plan alternativo, firmar un pacto fiscal interno y que reevaluen las políticas económicas, por estar basadas en exportaciones y atracción de inversiones.