El seleccionado juvenil catracho viajará este viernes a Ciudad de Panamá con la intención de regresar a casa con uno de los cuatro boletos para ir al Mundial Sub-17, que tendrá como sede los Emiratos Árabes a partir de octubre.
El combinado nacional dirigido por José Valladares llega ostentando el título centroamericano en esta categoría y comparte grupo con México, vigente campeón del orbe, y Cuba, que al igual que Honduras aparece invicta en el Premundial.
“Hemos fortalecido muchas cosas pensando en los adversarios con los que nos mediremos. No vamos a presentarnos ante ningún rival viéndolo para arriba, mucho menos viéndolo para abajo. Consideramos que nuestro trabajo de 15 meses de entrenamiento con este grupo es el indicado para conseguir el pase al Mundial”, manifestó el timonel hondureño Valladares.
“Tenemos un equipo de jugadores con diferentes características, lo que contribuye a equilibrar el trabajo dentro de la cancha”.
Valladares desea que no se tome como referencia lo ocurrido en el Premundial de 2011 en Jamaica, donde se quedó al margen en los cuartos de final de lo que habría significado una tercera asistencia consecutiva a esta justa.
Por ello destacó: “No vamos a enmarcarnos en lo que pasó en 2011. Estamos expuestos a eso en la competencia y, así como tenemos la posibilidad de clasificarnos al Mundial, de repente no; pero mientras tengamos la posibilidad vamos a trabajar duro para lograr este objetivo. Estamos enfocados en lo que nos corresponde”.
El entrenador reconoce que, aunque los aztecas se presentan como favoritos, la presión de avanzar es compartida. “Sabemos que México viene de ser campeón en esa categoría, pero al igual que nosotros llevará un grupo que encarará su primera experiencia de este tipo”.
El plantel completo sabe qué se juega. Por esa razón ha preferido dejar a un lado el descanso y subir el volumen de su intensa preparación para lograr la misión en suelo canalero. Es así que comienza de nuevo la misión de clasificarse a esta competencia, a la que ya asistió en las ediciones de 2007 y 2009, cuando las sedes fueron Corea del Sur y Nigeria, respectivamente.
Panamá, allá vamos...