Manuel Keosseián, el técnico más ganador en el currículum de Marathón, se encuentra entusiasmado con la idea de ver a su hijo Carlos Keosseián defendiendo los colores del equipo y espera que continúe agrandando la imagen de la familia dentro de la institución.
Desde su natal Uruguay, Manolo nos contó por teléfono algunos datos acerca del jugador de 25 años, refuerzo de los verdes para el torneo Apertura.
“Sería muy lindo verlo allí. él quiere mucho al equipo porque cuando estuve en Honduras lo vio salir campeón. Tiene el anhelo de jugar en el club. Ojalá pueda arreglar sus cosas e incorporarse al grupo”, comenzó diciendo el “bigotón”.
Al consultarle sobre el perfil de su vástago en la cancha, nos confesó que tiene mucha similitud con el juego de Mariano Acevedo.
“Es un volante mixto, con mucha dinámica, que podrá adaptarse como anillo al dedo al estilo de juego de Marathón”.
Keosseián reconoce que Carlitos deberá ponerse al día en la parte física, ya que tiene mes y medio sin jugar. Por lo demás no considera que no habrá problemas porque conoce muy bien el entorno del Monstruo, dijo el estratega.
“Le veo condiciones para triunfar. Tiene carácter, es un tipo con mentalidad ganadora que se entrega desde el primer minuto y no se da por vencido. Como todo jugador tiene que adaptarse al medio, al equipo, al ritmo que hay allá, pero tiene condiciones y creo que le puede ir bien”.
El exjugador que se formó en las ligas menores del Defensor Sporting y tuvo un breve paso por el Racing de Montevideo, donde incluso sumó minutos en partidos de la Copa Libertadores, se despidió del fútbol profesional en su país para recalar en equipos de segunda división en Argentina.
“Fue a jugar con el Atlético Temperley y después lo hizo con el Juventud Antoniana de Salta, que está en la cuarta división”, añadió Manolo.
El extécnico de equipos como Municipal de Guatemala, Saprissa y Alajuelense de Costa Rica nos reveló cómo surgió la opción de que Carlos viniese a jugar con los esmeraldas.
“Surgió de una conversación con Rolin Peña, quien me dijo que habían perdido varios elementos en el medio campo, como Mariano Acevedo y Reiniery Mayorquin.
Le mencioné que Carlos podría conseguir su finiquito e ir a jugar allá y así se dio la cosa.
Él tenía contrato hasta final de año con el Juventud Antoniana, pero al final quiso irse a Honduras y está arreglando los papeles para desligarse totalmente del club”.
Keosseián asegura que tanto él como el resto de la familia han recibido con mucho entusiasmo la posibilidad de ver a Carlitos en uno de los clubes más significativos de su carrera como entrenador.
“Todos estamos entusiasmados, hasta yo. Imaginate tener que ir a hacer un viaje por allá y verlo jugando una final sería algo maravilloso”.
Un adiós para Chucho
Antes de cerrar la entrevista, no desaprovechamos la ocasión para preguntarle sobre la desaparición del internacional ecuatoriano Cristian Chucho Benítez, quien murió de un ataque cardíaco y fue sepultado el sábado anterior en Quito.
“Fue un golpe duro, una desgracia.
Más allá de lo humano es una pérdida tremenda. Como jugador era un referente en la parte ofensiva de la Selección. Seguramente no va a ser lo mismo sin él”, manifestó.
“Lo conocí muy jovencito, cuando lo hice debutar.
Tenía 17 años, pero ya se le veía que iba a ser un jugador diferente. Era pícaro, rápido, técnicamente muy bueno, definidor. Desde allí supe que iba a triunfar.
Fue uno de los jugadores más importantes que he dirigido”, nos contó Keosseián, que también ha tenido bajo sus órdenes a futbolistas como Antonio Valencia.
El sudamericano aún recuerda con nostalgia la última vez que se encontró con Benítez.
“Fue en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría.
Estuvimos tomando un café, charlando. Venía de México e iba a Ecuador a un compromiso con la selección. Al final me dijo ‘profe, se cuida’ y nos dimos un abrazo”.