Invicta, arrolladora y en buena forma. El toque teutón de Jürgen Klinsmann ha surtido efecto en la Selección de los Estados Unidos, que además de ser líder en la Hexagonal rumbo a Brasil 2014, repite una en las semifinales de la Copa Oro.
El representativo de las barras y las estrellas ha dejado los titubeos y las incertidumbres tras un comienzo de año poco halagador (derrota 2-1 ante Honduras), que levantaron críticas y señalamientos contra el técnico alemán y sus dirigidos.
Desde la comodidad que le ofrecía estar primero en la clasificación del aréa, la escuadra norteamericana emprendió la marcha en búsqueda de un título que se le niega desde el 24 de junio del 2007 cuando Landon Donovan y Benny Feilhaber hicieron callar a los miles de aficionados mexicanos que llegaron al Soldier Field de Chicago, derrotandoal Tri 2-1.
Ese mismo año Honduras quedaba al margen de manera sorpresiva al caer en los cuartos de final 2-1 ante Guadalupe.
La ruta de los muchachos de Klinsmann hacia la quinta Copa de la región, comenzó con una actuación perfecta en la fase de grupos, en donde consiguió marcar 11 goles, recibiendo apenas dos.
Sin perder ningún encuentro, y recalando su efectividad en los botines de Chris Wondolowski (5 goles) y en la genialidad de su capitán América, Landon Donovan; la oncena del Tío Sam accedió sin tropiezos ni resistencia de los rivales a los cuartos de final, donde le pasó por encima a una atrevida y juvenil Selección de El Salvador.
El 5-1 ante los cuscatlecos fue solamente la ilustración de esa filosofía del estratega teutón quien señala que “la combinación de velocidad física y mental” llevará a los norteamericanos a ponerse al día con los grandes equipos del mundo.
Los seis años de sequía y el aprovechamiento de México en las dos últimas ediciones de esta Copa Oro han hecho mella en el seleccionado gringo, que aún recuerda la humillación sufrida en el 2009 con un 5-0 a favor de los aztecas en la final jugada en el Giants Stadium. Y en la más reciente edición cuando cayeron 0-2 en Reliant Stadium de Houston ante los propios mexicanos.
Ventaja frente a Honduras
Hasta entonces el camino entre norteamericanos y hondureños solo se ha cruzado en cinco ocasiones, incluyendo la final de 1991 y la semifinal de 2009.
De hecho ese mismo año, ambos se enfrentaron dos veces, primero en la fase de grupo con un triunfo para los locales 2-0, con goles de Santino Quaranta y Brian Ching.
Posteriormente la Bicolor y la US Soccer se volvieron a encontrar en semifinales. La historia y el marcador no cambió. Clarence Goodson y Kenny Cooper contribuyeron con un gol cada uno en la victoria de los estadounidenses ante más de 55 mil espectadores que se dieron cita en el Soldier Field.
Honduras, se enfrentará por sexta vez a Estados Unidos en la Copa Oro, y lo hará con el espíritu de revancha después de perder cuatro partidos y tan solo conseguir un empate en la serie particular.
También en el banquillo habrá sed de triunfo. Luis Suárez puso en duda el poderío de Jürgen Klinsmann en la primera fecha de la Hexagonal eliminatoria, infligiéndole con un revés de 2-1 en el Olímpico sampedrano, pero el alemán se vengó y ganó 1-0 en Salt Lake City.