"Seremos un Puerto líder"

<p>¿Cuál es la proyección portuaria de El Salvador?</p>

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Sin ocultar la emoción porque su país parece próximo a concretar la meta de convertirse en un corredor logístico para Centroamérica, Rolando Alberto Díaz Benavides, gerente de Concesiones de Cepa, Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma, se muestra optimista frente al futuro de El Salvador.

La idea de ser la puerta de entrada marítima de la región y derramar con esto oportunidades para toda Centroamérica tiene a Cepa a la espera de que se apruebe el proyecto de ley que le daría a El Salvador la llave que podría transportarlo al desarrollo.

En una conversación exclusiva para LA PRENSA, Díaz Benavides habla de los retos y oportunidades del largamente esperado proceso de concesión de los puertos salvadoreños.

¿Cuál es la proyección portuaria de El Salvador?

Estamos buscando ubicar nuestro sistema portuario dentro de la cadena de transporte mundial. Estamos tratando de concesionar un operador para que por su propia cuenta y riesgo se haga cargo de toda la instalación portuaria y que por su capacidad pueda atraer nuevos clientes, como compañías navieras, grandes operadores mundiales de carga y usuarios tradicionales.

¿Su mercado meta se centra en las grandes compañías que generan valor agregado a la carga?

A través de la concesión pretendemos, además de desarrollar las actividades portuarias tradicionales como los servicios a la carga y a las naves, desarrollar todas aquellas actividades que generan valor agregado a la carga y a todas las actividades vinculadas con el quehacer portuario. Es ahí que a una carga que llega a El Salvador no solamente se le darían los servicios tradicionales, sino que pudiera ser transformada para dar valor agregado.

¿Hay estudios de lo que representaría la concesión para el crecimiento económico?

Sí, tenemos todos los análisis técnicos, económicos y financieros, los cuales no puedo revelar mientras el decreto no esté aprobado. Sin embargo, puedo garantizar que las condiciones bajo las cuales estamos concesionando son atractivas para cualquier operador.

Existen críticas internas diciendo que el modelo es similar a las típicas concesiones latinas donde "se entrega la soberanía del país" ¿Qué opina?

No estamos cediendo la propiedad de los activos que siguen siendo propiedad estatal. Lo que estamos dando es la explotación comercial. Por otro lado, no estamos maximizando el ingreso de la concesión, no es ése el objetivo.

¿En qué posición quedaría El Salvador frente a la región?

Por las característica de Cutuco y por el plan de eficiencia que tenemos, nuestro país tiene la opción de captar la carga de otros puertos para ser atendidos acá y luego para distribuir la carga a puertos de otra región. Cutuco se va a convertir en la puerta natural de entrada y salida para ese tipo de carga. Como todos sabemos, las compañías navieras, por reducir costos de operación, están modificando sus flotas pasando de barcos pequeños a más grandes, de tal manera que únicamente van a entrar en esta política y estrategia de las naviera los puertos que estén capacitados para hacerlo. Cutuco va a ser parte de esas estrategias.

¿El Salvador haría perder competitividad al resto de los puertos de la región?

Podremos competir y ser una alternativa para todos.

Un imán llamado Cutuco

La concesión llama la atención de las poderosas compañías globales como la danesa AP Moller-Maersk, con presencia en Honduras a través de su filial carguera Maersk Line, que anunció su intención de invertir 75 millones de dólares en los puertos de la vecina nación y de poner a disposición de los mismos su red de más de 50 terminales marítimas alrededor del mundo.

A ella se sumó la japonesa Marubeni Corporation, la filipina Internacional Container Terminal Services y la famosa Dubai Ports World, no sólo especializada en el embarque y desembarque de mercancías, sino en el establecimiento de firmas de alta tecnología.

Tener un puerto de última generación más la meta de superar los problemas de gestión, legales y normativos, en especial en el tema aduanero, tienen convencido al sector privado salvadoreño de conquistar la conversión logística que desde seis años busca el país.

Aunque para complementar la obra hace falta también terminar de construir el Canal Seco que unirá los puertos de El Salvador con los de Honduras y Guatemala, además de otra carretera logística interoceánica de 367 kilómetros que comunicará La Unión directamente con Santo Tomás. El resplandor de Cutuco podría opacar la competitividad del resto de los puertos de la región si éstos no se preparen para asumir la avalancha de retos y desafíos que abre la concesión portuaria cuzcatleca. Se arriesgan incluso perder parte de la actual carga que movilizan cuando los empresarios vean las facilidades y tarifas competitivas que brindará Cutuco por medio de su nuevo concesionario.