Más noticias

SsangYong Tivoli un auto orientado al ahorro

El ahorro con el Tívoli está más que garantizado

Es un coche muy bien adaptado a la conducción urbana.
Es un coche muy bien adaptado a la conducción urbana.

El Tívoli es el modelo más importante de la marca surcoreana SsangYong, por el que han realizado su mayor apuesta, y de momento los resultados están siendo positivos y pueden crecer con el modelo de GLP, un coche orientado a los ahorros, verdaderamente impresionantes.

Según la marca, con la alimentación de gasolina y el depósito de gas a tope, la autonomía del Tivoli GLP supera los 1.200 kilómetros, un valor creíble tras la prueba dinámica de esta unidad, transformada en España por la propia importadora, de modo que todo el sistema dispone de la garantía de fabricante.

El ahorro con el Tívoli está más que garantizado, pero, además, tiene otro aspecto muy positivo, porque el Autogas es mucho más respetuoso con el medioambiente que los automóviles propulsados por gasolina o diesel.

Este todocamino emite respecto a los gasolina un 15 % menos de dióxido de carbono (C02) y un 68 % menos de óxido de nitrógeno

La dualidad de este Tívoli se logra con la instalación de un sistema completo de alimentación de gas. Esto es un depósito que ocupa el hueco de la rueda de repuesto, aunque podría añadirse otro cilíndrico restando maletero, y un sistema de inyección que se suma al original del vehículo, pero, a diferencia, el de gas es de funcionamiento mecánico, mientras el de gasolina es electrónico.

El sistema incorpora medidas de alta seguridad para evitar sobre todo la acumulación de gas en el maletero. Si hubiera una fuga, altamente improbable, el sistema la conduce hacia el exterior, haciendo desaparecer el riesgo de explosión por concentración de gas.

tivoli2(1024x768)

Además, el depósito, para añadir más seguridad al sistema, sólo se llena al 80 % para evitar el riesgo de una sobrepresión interior.

Pero el Tivoli no es sólo ahorrador y más ecológico. Es un coche que llama la atención en la carretera y fuera de ella. SsangYong ha trabajado mucho esta faceta y no deja indiferente a nadie.

Así, en el terreno del diseño, el frontal del vehículo dispone de defensa bitono, luz diurna LED y faro proyector y banda lateral cromada y, en la parte trasera, cuenta también con luz diurna y de frenado LED, paragolpes bitono y antiniebla trasero central.

En el lateral, son destacables los pasos de rueda bitono, las nervaduras "acentuadas", el techo flotante o la cintura alta de este SUV.

Respecto al interior, la versión probada, la Premium, no cuenta con pantalla, el volante tiene forma de D y los acabados, aunque no son los mejores del segmento, son más que aceptables.

Los asientos son confortables, recogidos y el piloto tiene una buena posición de conducción. El estar un poquito elevado se agradece a la hora de controlar la carretera y los posibles obstáculos que puedan surgir al volante.

En cuanto al maletero, su capacidad se ve reducida en 75 litros (pasa de los 423 litros del modelo convencional a 348 litros) debido al volumen ocupado por el depósito toroidal para almacenar el gas. Ocupa el lugar de la rueda de repuesto, sustituida por un kit anti pinchazos.

tivoli3(1024x768)

Además, incorpora el sistema antibloqueo de frenos ABS con distribuidor electrónico de la frenada electrónico EBD, que se encarga de distribuir la potencia de frenado entre el eje delantero y el trasero en función de la carga del vehículo, y el asistente de frenada BAS.

En materia de seguridad pasiva, el 71 % de su carrocería está compuesto por acero de alta resistencia (HSS) y el 40 % de éste es acero avanzado de alta resistencia (AHSS).

Cuando el coche arranca en gasolina, el pequeño indicador de gas ubicado al lado de la palanca de cambios se ilumina en color rojo y muta a verde que se produce el cambio a la alimentación de gas.

El Tivoli se mueve con aplomo en la carretera. Su conducción se asemeja a la de un turismo compacto y gana mucho con el puesto de conducción elevado, porque transfiere al conductor esa agradable sensación de dominio y seguridad.

Es un coche muy bien adaptado a la conducción urbana. Sus dimensiones permiten el callejeo sin demasiadas complicaciones.

En definitiva, es un todocamino orientado al ahorro de combustible, con un diseño innovador y un habitáculo muy espacioso que tiene un precio más que competitivo para este mercado que tanto está creciendo.