De las infecciones cervicovaginales, quizá la más común es la candidiasis vaginal, que es una infección que vamos a ver más por humedad en la época de calor.
De las infecciones cervicovaginales, quizá la más común es la candidiasis vaginal, que es una infección que vamos a ver más por humedad en la época de calor.

4 señales de que sufres una infección vaginal

Ginecóloga explica cómo puedes tratarlas y lo mejor, ¡prevenirlas!

Redacción. Alicia García Medina, ginecóloga, señala que algo que suele afectar a muchas mujeres son las infecciones cervicovaginales que, sin duda, no pueden ser tomadas tan a la ligera, pues el cuadro pudiera complicarse.

"De éstas (infecciones cervicovaginales), quizá la más común es la candidiasis vaginal, que es una infección que vamos a ver más por humedad en la época de calor".

"Probablemente pueda existir alguna otra, que es la vaginitis bacteriana, que en ocasiones se presenta por la contaminación de lo que sería alguna infección urinaria que se pasa hacia el área de la vagina".
El hongo o la levadura que provoca estas infecciones, agrega la especialista, es un oportunista y la humedad que caracteriza a esta época favorece para que se desarrolle.

Si bien las infecciones vaginales suelen estar presentes en cualquier época del año, el calor que caracteriza al verano aumenta el riesgo de adquirirlas hasta un 50 por ciento.

La sintomatología de una infección vaginal es bastante evidente, como comezón o prurito, ardor vaginal, flujo y dolor al coito, pero aún con esto, muchas mujeres suelen ignorarla.
Aunque éstas pudieran presentarse a cualquier edad, la época en la que se sufren con mayor facilidad es en la premenopausia, en donde las hormonas van bajando, y obviamente en la menopausia, explica la ginecóloga.

Evitarlas es sencillo
La ginecóloga sugiere tomar algunas medidas básicas lo más importante es el baño diario, además de un correcto aseo, pero también utilizar ropa interior de algodón y tratar de evitar los pantiprotectores todos los días, pues propician la humedad.

Y, por último, si vas a nadar no quedarse con la lycra o el traje de baño húmedo; prácticamente después de salir de la piscina hay que retirarlo y asear correctamente la zona vaginal.


Es posible que tengas una infección vaginal si:
1. Tienes secreciones diferentes a tus secreciones normales
2. Sientes picazón vaginal
3. Experimentas dolor o irritación cuando orinas o cuando tienes relaciones sexuales
4. Detectas un fuerte e inusual olor vaginal

Cómo prevenir la vaginitis
La mejor manera de evitar una infección vaginal es manteniendo la higiene. Sin embargo, en una zona tan delicada, no se trata simplemente de limpiar por limpiar. Estos son algunos tips clave para el aseo adecuado de la vagina:
* Di no a las duchas vaginales, que alteran el equilibrio natural de los organismos de la vagina y pueden incluso agravar una infección. En lugar de eso, debes lavarte la parte externa con jabón y secarte bien.
* Evita los jabones, baños de burbujas, tampones, talcos y desodorantes vaginales perfumados, que pueden provocar irritación y llevar a una infección.
* Para combatir la humedad y sentirte más fresca, elige ropa interior de algodón en lugar de sintética. ¡Y nunca te pongas ropa interior mojada o demasiado ajustada!

Definitivamente, las infecciones vaginales no pueden ser pasadas por alto, pues algo que resulta sencillo de solucionar con sólo una consulta oportuna con el especialista pudiera agravarse y convertirse en un daño al cuello uterino o cervicitis, lo que a su vez podría terminar en una lesión premaligna y luego en un cáncer.