Al sanar el vínculo de pareja, indirectamente le da bienestar y seguridad a los futuros hijos.  Foto reforma
Al sanar el vínculo de pareja, indirectamente le da bienestar y seguridad a los futuros hijos. Foto reforma

Mueven a parejas hilos invisibles

Para tener una vida más sana y plena en pareja, hay que analizar, cuestionar y trascender la experiencia que tuvimos con nuestros ancestros

Toda relación de pareja es una danza. Cada quien ejecuta sus pasos, invita al otro a ciertos movimientos.

Pero en este baile hay hilos invisibles que nos mueven y que tienen que ver con nuestra historia personal y familiar, advierte Joan Garriga, psicólogo por la Universidad de Barcelona, quien, en su nuevo libro, Bailando juntos, aborda la cara oculta del amor en la pareja y la familia.

Las preguntas que podríamos hacernos es ¿por qué bailamos un paso y no otro?
“Ahí tendríamos que revisar cuáles han sido nuestros aprendizajes vinculares con las figuras paternas”.

Para “bailar” de manera más sana, libre y plena en la pareja, propone analizar, cuestionar y trascender la experiencia que tuvimos con nuestros ancestros.

La relación de pareja, plantea Garriga, es una escuela de autoconocimiento y crecimiento. Y, en ocasiones, la lección es aprender lo que no nos conviene, lo que no nos hace bien.
“Hay que pensar que, a veces, de una manera oculta invitamos a la figura del maltratador, insisto en el a veces, porque no deja de ser una evocación de la madre que nos golpeaba, por ejemplo, o del padre por el que nos sentíamos maltratado, o no deja de ser una evocación de lo que pasaba entre nuestros padres.

“Entonces ahí es una escuela de crecimiento, porque hay que comprender estas dinámicas para hacerse más libre y que la próxima relación no tenga que ser con un alcohólico, por ejemplo, o con una persona problemática en principio”.

“Soy de los que sigue creyendo en la comunicación transparente, auténtica, en esta idea de que uno se ama lo suficiente para poder expresar lo que es realmente y confiar que será querido y recibir al otro también en todo aquello que le pasa”, concluye.

La mejor comunicación
1. La mejor comunicación es aquella en la que no tenemos que sentarnos para conversar lo que está pasando, asegura el psicólogo español Joan Garriga.

2. El experto asegura que las parejas que en el diario vivir ya están siendo tal y como son, se expresan tal abiertamente, por lo cual no se acumulan asuntos pendientes.

3. Conviene que de vez en cuando la pareja exprese lo no expresado y que hagan una expresión desde el respeto, pero no desde la queja, la recriminación y el reproche.