“Ghosting”, el fin de tu relación en la era digital

Esta se ha convertido en la nueva modalidad para evitar el compromiso en las relaciones de pareja

Cada vez es más frecuente que las personas establezcan vínculos amorosos a través de las distintas plataformas sociales, ya sea con alguien que conocen desde hace un tiempo o con un total desconocido. Sin embargo, estos vínculos suelen ser más complicados de lo que parece, pues el hecho de no estar presentes todos los días trae consigo una serie de conflictos, uno de ellos: el desinterés luego de cierto tiempo.

Este desinterés conlleva a la poca o nula comunicación entre la pareja, hasta que, en algún punto de la relación, dejan de hablar por días o incluso meses, dando por terminado su noviazgo sin más que decir, esto se conoce como ghosting.

Conforme al portal de Psicología y Mente, el ghosting se define como “una situación en la que una persona cesa voluntariamente el contacto con otra con la que tenía cierta comunicación de manera súbita para dar fin a dicha relación”.

El término nace del idioma inglés ghost + ing, cuya traducción al español sería “hacerse el fantasma”, y que se ha hecho cada vez más popular, principalmente entre la población millennial y centennial.


¿Por qué ocurre? Según expertos consultados por la BBC Mundo, el ghosting ocurre cuando una persona no quiere establecer un verdadero compromiso amoroso pero tampoco quiere sentirse soltera, por eso opta por mantener comunicación “especial” con alguien, haciendo creer que podría existir un enamoramiento, pero, en realidad, no es así.

En la era tecnológica se ha reducido la importancia a las relaciones interpersonales, hoy en día es muy fácil conocer gente nueva y, asimismo, aburrirse y deshacerse de ellas. Los expertos también afirman que cualquier persona puede poner en práctica el ghosting, ya que no es algo perteneciente al género, sino a la forma de ser y principios de cada individuo.

Consecuencias. La psicóloga Lesly Martínez indica que las consecuencias suelen ocurrir en quien hace como en quien recibe el “fantasmeo”, pues en el primer caso existe cargo de conciencia por haber actuado de esa forma.

En el segundo caso se daña la autoestima (no en todas las personas) porque la víctima se siente utilizada y debe enfrentar el período de duelo que acarrea la ruptura inesperada de una relación.

Una de las partes más dolorosas para quien ha sido afectado es sentir la necesidad de recibir un mensaje o llamada de la otra persona, “viven revisando el celular, “stalkeando” los perfiles y última hora de conexión a cada instante, lo cual genera cierto grado de ansiedad”, indica Martínez.