En cuanto al perfil, la pedagoga ha indicado que afecta más a mujeres que a hombres y que la edad varía entre los 30 y 40 años.

Compra, pero sin caer en el "Shopping” adictivo

Cuando se compra de forma necesaria e inteligente no hay problema, pero si sehace de forma patológica es muy peligroso

Llegan las fiestas decembrinas, y entre intercambios, el deseo de conseguir el detalle perfecto para tus seres queridos y los autorregalos se puede desarrollar un impulso incontrolable por ir al centro comercial a gastar todo tu dinero o endeudarte.

Erika Proal, doctora en Psiquiatría, explica que hay dos tipos de compradores compulsivos: los que lo hacen por placer y los patológicos.

El primero responde a un sistema de recompensa a nivel cerebral, similar a lo que produce comer un chocolate o hacer ejercicio; sin embargo, el otro es incontrolable, (incluso ya no buscan objetos útiles o necesarios) y manifiestan ansiedad.

“La constancia y la persistencia también nos dicen mucho si alguien es comprador compulsivo. Si está comprando dos o tres veces a la semana y, además, lo hace muy seguido, entonces ya es un problema”.

Al respecto, Karla Hernández, también neurosicóloga, explica que ese tipo de problema tiende a responder a la necesidad de llenar sentimientos de soledad y hasta autogenerar una supuesta sensación de cariño.

Incluso, en épocas como la Navidad aumenta por la cultura de la recompensa y el marketing.

Como en otras adicciones, los pacientes no siempre tienen noción de sus acciones, lo que tiene un impacto económico, social y psicológico, incluso genera problemas con familiares y amigos.

Ante ello se deben buscar opciones para tratar la ansiedad y compulsión, desde técnicas de respiración y relajación hasta terapias.

Causa. No se encuentra en la necesidad, sino en un descontrol de los impulsos y un pensamiento irracional que surge de una necesidad emocional, de la falta de autoestima o de la imposibilidad de soportar frustraciones, expresa Hilda Messer, pedagoga. La utilidad tampoco es motivo porque los adictos a las compras no estrenan sus adquisiciones y las acumulan en casa, produciéndoles un sentimiento de culpabilidad que les mueve a volver a las tiendas y sentirse feliz.

Si presentas algunos de estos síntomas, ten cuidado:
+ Adquieres cosas más de una vez por semana.
+ Siempre sales con más cosas de las que habías planeado.
+ Tienes dinero y solo piensas en gastarlo, no ahorras.
+ Sumas deudas por hacer shopping sin tener los recursos.
+ Escondes las compras para que no te juzguen.


Esta temporada sigue estos pasos para el éxito:
- Elabora una lista de lo que realmente necesitas.
- Planea las compras con anticipación.
- Contempla un presupuesto máximo para cada obsequio.
- No compres cuando estés triste o solo para elevar tu estado de ánimo.
- Sé realista y no creas que si gastas en exceso podrás reponerte.