La música tiene una función tranquilizante, pues aumenta el nivel de endorfinas que generan una sensación de bienestar; además, reduce el estrés.
La música tiene una función tranquilizante, pues aumenta el nivel de endorfinas que generan una sensación de bienestar; además, reduce el estrés.

10 instrumentos ideales para tu hijo

Contribuye al desarrollo cerebral, mejora la concentración y estimula la imaginación y la inteligencia

La música es el conjunto o arte de mezclar los sonidos que resultan agradables al oído y que provocan sensaciones y estímulos positivos sobre el estado de ánimo.

En los niños es una herramienta importante para fomentar el desarrollo intelectual, auditivo, sensorial, habla, motriz y es la única disciplina que hace trabajar a todo su cerebro.

Aprender a tocar un instrumento musical es el mejor recurso para liberar emociones.
“Un niño que está aprendiendo música es capaz de ver las situaciones de la vida de una manera más alcanzable, pues con la misma desarrolla la capacidad de lograr objetivos que antes no podía y de una forma que nunca imaginó”, afirma Paola Luna, egresada en música de la escuela Voces de Estruendo.

“Un pequeño que no ha tenido contacto con la música, puede que no desarrolle habilidades de esfuerzo, carácter, lucha, porque la música es esto, ayuda a tener una evolución continua y retadora”, amplía.

Si un niño vive en contacto con ese maravilloso arte aprende a convivir con otros niños, estableciendo una comunicación de amistad; además, tiene seguridad emocional, es servicial y respetuoso.

La música no solo beneficia a los menores, sino que sirve como terapia, pues ayuda a sentirse bien y a poder salir de una situación difícil, pues conecta con una esperanza”, agrega Luna.

La música puede influir en varias etapas de la vida de un niño, desde la gestación hasta la adolescencia.

Etapa de gestación. El primer sentido que desarrollan los niños es el oído, por lo que es bueno que su madre les hable y les cante. Con la música, especialmente clásica, ellos pueden desarrollar habilidades emocionales y de expresión.

0-6 años. En esta etapa sus habilidades y capacidades están en desarrollo constante, por ello los sonidos pueden ayudarles como apoyo para estimular la capacidad de memoria, concentración y atención.

De 7 años en adelante. Los niños ya pueden incorporarse a escuelas de música, ya sea para recrearse o para educarse.

Es aquí cuando comienzan a establecer sus propios gustos musicales y a orientarse más por un ritmo o estilo particular.

Guitarra acústica
Desarrolla creatividad y talento en los niños, con la misma ellos pueden crear sus propias melodías. Ejercita la coordinación, en especial la agilidad en la habilidad motriz, la memoria y las habilidades cognitivas. Es recomendable que el niño comience a practicarla desde la edad de 7 u 8 años, aproximadamente.

Piano
Cuando un niño toca el piano, su cerebro reacciona activando muchas zonas, también mejora la coordinación, aumenta la capacidad auditiva, beneficia la memoria verbal en su propio idioma y permite reconocer mejor las voces en un ambiente ruidoso. También mejora la capacidad lectora y habilidades con el lenguaje y las matemáticas.

Batería
Es un instrumento de percusión que mejora la coordinación mental y corporal, ayuda a la expresión física como emocionalmente, mejora el estado de ánimo, incrementa notablemente la creatividad, abre la mente para explorar nuevos ritmos, desarrolla empatía hacia los demás y mejora la comunicación.

Violín
El violín es un instrumento para ejercitar la memoria, las funciones motoras, la audición y por supuesto, la disciplina y la creatividad en el niño. Además, alcanza altos niveles de sensibilidad, concentración, superación y capacidad en la toma de decisiones. Ayuda en el autocontrol y disciplina y refuerza el sistema inmunológico.

Trompeta
Desarrolla su sentido musical, mejora el sentido del ritmo, desarrolla su capacidad de imaginación; además el niño, al crear sus propias melodías, desarrolla su capacidad auditiva y de atención.
También controla la capacidad respiratoria. Mejora su postura corporal y ayuda a controlar situaciones bajo presión.


Flauta
La flauta es un instrumento de viento que mejora la coordinación de los dedos, aumenta la capacidad respiratoria, mejora la coordinación entre la vista y las manos, desarrolla capacidades matemáticas, mejora la capacidad lectora y comprensión, disminuye el nivel de estrés y ayuda a las habilidades cognitivas.

Pandereta
Estimula las habilidades manuales y la destreza, además de la coordinación entre el ojo y la mano. Por ello este es un instrumento de percusión perfecto para fomentar la música en los niños. Ayuda en la disciplina del pequeño, y a mejorar sus calificaciones y contribuye con el proceso auditivo, aprendizaje y lenguaje.

Xilófono
Ayuda a que los niños puedan reconocer los ritmos y las notas musicales. Los chicos desarrollan la coordinación entre la mano y el ojo, activa la motricidad fina y gruesa al manipular la baqueta y mover el brazo. Es ideal para niños principiantes, pues facilita el aprendizaje de otros instrumentos. Es muy fácil de tocar.

El violonchelo
Este instrumento tiene beneficios cognitivos, físicos y sociales en los niños. Contribuye a la comprensión de las matemáticas, cambia estados de ánimos, estabiliza la concentración del niño, aumenta el aprendizaje sensorial, mejora la salud emocional, reduce el estrés y ayuda a que el niño sea más amigable.

Tambores
Tocar tambor fortalece el sistema inmunitario, alivia el estrés y otras patologías. Ayuda a desarrollar habilidades lingüísticas, fortalece el autoestima, hace que se active la corteza cerebral, la zona frontal y occipital del cerebro del niño, mejora las habilidades rítmicas, expresivas, musicales y la creatividad.