Cuando una familia es afectivamente sólida, los problemas se enfrentan más fácilmente.
Cuando una familia es afectivamente sólida, los problemas se enfrentan más fácilmente.

¿Cómo afrontar los cambios familiares?

Los niveles de estrés que los adultos manejan son transmitidos a los hijos y demás miembros que viven dentro del hogar

Donald Velásquez, profesional de la psicología, explica que “los cambios son parte inevitable del ciclo de vida de un ser humano”. Desde el proceso de embarazo hasta los primeros pasos, el desarrollo cognitivo, emocional y físico.

Cada etapa de nuestra vida está marcada por nuevos comienzos, que exigen nuevas versiones nuestras independientemente de nuestra edad. Los cambios son parte de la dinámica familiar en todas las etapas de la misma, sin excepción. Sin embargo, para resaltar algunos, el paso de la adolescencia a la adultez temprana, la crianza de los padres durante esa etapa. De igual forma, el cambio a la universidad y vida profesional, la emancipación, establecimiento de pareja, etc.

Según Velásquez, los cambios familiares deben afrontarse de manera transparente, comunicarse asertivamente. Es vital no insultar, no culpar ni ocultar la realidad de la familia a los hijos. Todos los miembros de la familia tienen algo que aportar desde sus posibilidades.

Para que los cambios no afecten a los pequeños de la casa hay que tener en cuenta que los niños no entienden el porqué ellos están pasando por esa situación. No es obligación de ellos comprender los problemas de los adultos, ellos no pidieron nacer. Además, agrega que “es responsabilidad de los adultos cuidar la salud emocional de los niños como parte de su paternidad y maternidad”.

Es importante hablar con anticipación cuando se vayan a dar los cambios en la familia, es la mejor opción. Cambios programados, independientemente sea un despido laboral, una crisis económica, la muerte de un familiar, etc.

Lo más sano es conversarlo de acuerdo a su nivel de edad y madurez, sin exigir que brinden soluciones a situaciones que no están dentro de su control, explica Velásquez.

Por otra parte, ante los cambios y los momentos de crisis, la comunicación, la unidad, el respeto y el amor siempre generan la fuerza necesaria para poder encontrar la solución, finaliza.


Etapas de toda familia

1.. Analizar cuáles son los cambios que la familia está atravesando, este primer paso ayudará a la persona de gran manera.

2. Enlistar los recursos disponibles para adaptarse al cambio. Este paso siempre es recomendable hacerlo, tómalo en cuenta.

3. Actitud mental positiva, esto es primodial para aceptar los cambios de buena forma y, por último, buscar ayuda profesional si la persona lo necesita.


Pasos para aceptar cambios

1. Independencia: para tener la capacidad de actuar, hacer y elegir sin que nadie ajeno a la familia tome las decisiones.

2. La vida de pareja o el matrimonio, luego de eso la crianza de los hijos: desde los bebés hasta los adolescentes.

3. La separación de los hijos adultos y, por último, la jubilación o la tercera edad. Toda familia pasa por estas etapas, es parte de la vida.