Cómo transformar un look barato en caro

Sigue estos consejos para convertirte en una experta en lucir sofisticada sin gastar mucho dinero

Asegúrate de que la prenda sea de tu talla. Si te queda un poco holgada, mándala a tallar con una buena costurera.

Un truco bueno y barato es reemplazar los botones de una chaqueta low cost por unos más finos.

Los conjuntos de vestir monocromáticos, negro o blanco, son mejor que los coloridos a la hora de hacerlos lucir más caros. Puedes añadir como contraste una cartera o zapatos en tonos vibrantes, y listo.

Que no te falte un moderno conjunto de dos piezas en el armario (falda o pantalón). Los estampados claves son el pitón, los cuadros y floral. Te dan una amplia variedad de opciones para combinar con otras piezas y estampados.

Invierte en un buen saco clásico y elegante. No importa lo que lleves debajo de él, este elevará el perfil de tu atuendo por mil.

Una cartera es otra herramienta importantísima. No necesariamente tiene que ser de una marca de lujo, basta con ser de buena calidad y personalidad.

Una regla de vestir que jamás pasa de moda es la de “menos es más”. No te llenes de muchos accesorios, por ejemplo, si llevas unos aritos grandes o largos; no uses collar.

Los colores neutros se suman a esta consigna. Son muy fáciles de combinar, no lo olvides. Sácales provecho usándolos en unos bonitos y modernos accesorios, bolso o zapatillas deportivas, por ejemplo.

Otra prenda de vestir indispensable es una buena chaqueta de cuero o piel sintética. Un truco para elegir la mejor en la tienda es arrugarla tú misma con tus manos; si su tejido vuelve a su estado original significa que vale la pena comprarla.

Toma en cuenta estos otros consejos de compras para seleccionar desde la tienda las mejoras piezas de ropa.

Las prendas low cost suelen estar peor acabadas. Si te compras una chamarra jean o cuero sintético fíjate en los detalles, como si los ojales y botones se ven bien cosidos o si el forro es satinado y no transparente, sobre todo el de las mangas, que se verá mucho si la arremangas.

Cuando compres un traje tipo sastre fíjate en la estructura de la prenda. Los hombros bien definidos y las mangas que caigan rectas y sin arrugas en la zona de la sisa. Es una buena confección lo que le da calidad a una prenda.

Pantalones perfectos. Para saber si tiene un buen corte, fíjate en la zona de la cremallera o zíper, que no haga ninguna arruga alrededor de las ingles. Las costuras tienen que caer rectas y los bolsillos quedar planos.

Compra un vestido todoterreno. Los de tejido de lino para uso casual diario, que tenga botones de efecto carey, o uno negro de corte recto hacen que este tipo de vestidos aparenten ser más caros.

Los bordados. Los trabajos artesanales que suponen horas de trabajo en una prenda, como un bordado, también dan un plus de calidad. Pensando en esta premisa, adquiere una bonita blusa o falda.

Brillos. Los tejidos brillantes y lujosos de buena calidad son muy difíciles de imitar en versión low cost, sin embargo, los de lentejuelas son prácticamente iguales los baratos que los caros. Así que no te quiebres la cabeza en buscar las diferencias, solo elige prendas que no tengan piezas faltantes o descocidas.