La fiebre por los iluminadores atrapa el mundo

El iluminador, ese producto mágico que te concede el don de la piel saludable y del que no podrás desprenderte.

“Qué buena cara tienes hoy”, es la frase que se repite cuando la piel muestra un aspecto saludable, y es lo que hoy en día se define bajo el concepto de “glow” o traducido de forma literal: Brillo. Casi nadie sale de casa sin pasar por la magia de los iluminados, también los hombres, que cada día son más conscientes de las bondades de la cosmética.

Según el maquillador Leo Pereira, las versiones en crema son perfectos para una piel “más natural, cuando no lleva ningún producto debajo”, potenciando así el brillo propio de la piel, mientras que la opción en polvo, por el contrario, es perfecta para ocasiones en las que “la piel está más maquillada”, ayudando a aportar consistencia al maquillaje.

Una vez escogida la textura que más acorde vaya con la piel, es hora de aplicarlo en “la zona T”, es decir, en el puente de la nariz, sobre la parte superior del labio y en los huesos frontales, “y sobre los pómulos”.