Una sana comunicación, crea expectativas realistas y sé autocrítica de lo que das en la relación.

Consejos para no pelear con tu pareja

Las discusiones en una relación son normales, siempre y cuando se resuelvan a tiempo y no sean hirientes para ambas partes.

Redacción. Redacción. Es muy probable que existan algunas cosas que no te gusten de tu pareja, pero eso no quiere decir que tengas que recordárselas a cada momento o intentar hacerlo sentir mal, sino todo lo contrario; debes hacerle saber que lo quieres con virtudes y defectos. Para poder llevar una relación más tranquila y menos conflictiva con tu chico te damos estos consejos que si los sigues al pie de la letra, seguro sus problemas se reducirán considerablemente.

Olvida el pasado. Es muy cansado tratar de resolver problemas que ya pasaron. Si el cometió un error, pidió perdón y ya lo perdonaste ¡no se lo recuerdes! Para ellos es un tormento y para ti también, desgastas tu tiempo en algo que ya pasó y no tiene por qué seguir en el presente.

Concluyan sus discusiones. Para evitar que los fantasmas de las relaciones del pasado regresen a su presente, deben cerrar ciclos, darle fin a cada problema, comunicarse y establecer un acuerdo en el que ambas partes hayan quedado satisfechas.

Aceptar. Como lo mencionábamos anteriormente, el estar con una persona significa quererla con todas sus características, sean buenas o malas. Nadie es perfecto y eso es un hecho. La mayoría de las peleas inician porque salen a flote los desacuerdos en cierto tema y lo primero que hacemos es querer destacar los defectos de la otra persona. No es lo mismo pelear por cómo actúe ante cierta situación, a discutir por la forma de ser de la pareja.

Plantea el origen de la discusión. Explotar y volverse loca es válido en cierto punto de la discusión, pero una vez que te tranquilices lo mejor es que pienses fríamente y busques cuál es la verdadera razón de tu molestia, pues si no sabes es imposible solucionar el conflicto.

Toma tu responsabilidad. La relación es de ambas partes, así que una vez que identificaste el por qué de tu enojo, el siguiente paso es analizar cuál parte te corresponde asimilar y resolver a ti y cuál a tu pareja. Así podrán manejar el conflicto de manera equilibrada sin hacer creer al otro que es el culpable de toda la situación.

Otros consejos
Diálogo: Una sana comunicación, crea expectativas realistas y sé autocrítica de lo que das en la relación.

Límites: La obediencia absoluta es ¡un concepto a desterrar! Atrévete a exigir, pedir y ¡decir que no!

Opinión: Descubrirás que disfrutarás más las cosas si no tratas de controlarlo todo. Pídele a tu pareja su opinión.