La otra materia: cuidar las emociones

El éxito en el manejo de las emociones fomentará que nuestros hijos se relacionen adecuadamente con sus compañeros, maestros y hasta con los contenidos de las materias

Para facilitar el manejo de las emociones de los niños y jóvenes, la terapeuta María Mendiola brindó un consejo: pregunten y déjenlos hablar.

“(Mucho dicen) ‘¿qué hago para que (mi hijo) quiera estudiar, para que se levante temprano?’ Lo que tenemos que hacer es preguntarle”, expuso la experta en la charla Cómo crear el vínculo emocional a través de la pantalla.

Déjenlos hablar, déjenlos que digan las cosas, déjenlos terminar. A veces ellos no tienen una habilidad de hablar tanto o de hablar tan fácil. Conviértanse en un gran oído comprensivo para que se expresen”.

Saber manejar las emociones, continuó, también implica facilitar canales donde se puedan expresar sanamente, como las artes o el simplemente rebotar lo que están pasando. El chiste es evitar las rutas nocivas de escape, como el comer en exceso o tener exabruptos, así como fomentar el que puedan “abrazar” su sentir.

Condición. En estos momentos, los niños y jóvenes no se encuentran en el estado óptimo para adquirir nuevos conocimientos; o sea, en un estado donde puedan administrar su tiempo, tener seguridad en medio de la incertidumbre y ser más independientes, participativos y colaboradores.

El éxito en el manejo de las emociones fomentará que se relacionen adecuadamente con sus compañeros, maestros y contenidos de materias, además de que los llevará a sentirse bien consigo mismos, tomar decisiones correctas y ver lo que sucede como un reto, en vez de una catástrofe.

Es igualmente esencial, apuntó, que los cuidadores, padres o maestros, velen por sus emociones.

Para lograr esta meta, e independientemente del contexto particular, ellos pueden apostar por estar abiertos a investigar lo nuevo, tener confianza en que se puede salir adelante, aceptar los cambios de la vida, cambiar la aflicción por la motivación, no rendirse fácilmente y maximizar las estrategias que sí funcionan.

Observaciones

1. Preguntar a los jóvenes qué es lo que necesitan y sienten. Escuchar a los chicos con atención y dejarlos expresarse.


2. Facilitar canales para la sana expresión de las emociones, como las artes o el rebotar el sentir.


3. Cuidar las propias emociones: mostrar apertura a lo nuevo, tener confianza en que se puede salir adelante y no rendirse.


4. Aceptar los cambios de la vida y aprender a maximizar las estrategias que funcionan en esta pandemia.


5. “Los adultos en general estamos siendo modelo de los jóvenes de cómo transitar por esta pandemia. De repente, los papás dicen: ‘es que no sé qué hacer porque mi hijo no me escucha’. No te preocupes si no te escucha, te está viendo”, afirma María Mendiola, terapeuta.