Cómo armar un estudio en casa

Sigue estas ideas prácticas y estéticas para convertir un rincón del hogar en una oficina ya que el teletrabajo es la tendencia

Si tienes espacio en casa, lo ideal es tener una habitación que se convierta en tu lugar de trabajo; es decir, en tu oficina.

Colores como el verde y el azul ayudan a aumentar la productividad y tienen un efecto relajante, afirman los expertos de la revista El Mueble. Dos muebles en concreto son fundamentales en tu rincón laboral.

Respecto a la silla, no solo debes elegir una que te guste, sino que sea ergonómica.

Elige una silla que recoja bien las lumbares y que te ayude a tener una postura corporal correcta, donde piernas y espaldas formen un ángulo recto. Para saber si la altura de la silla es la ideal, tus antebrazos, muñecas y manos deben estar en línea recta.

El escritorio te permite más libertad de elección en cuanto al diseño, tamaño y funcionalidad. Si no tienes mucho espacio para estanterías o librerías, puedes elegir escritorios con cajones o con puertas.

En cambio, un escritorio con caballetes aporta más ligereza visual y puede ser ideal si tienes que crear tu oficina compartiendo espacio en el salón.

Mejor no coloques tu despacho en el dormitorio. No solo porque, al igual que algunos medicamentos, puede provocar somnolencia, sino porque cada espacio tiene su lugar.

Coloca unas cómodas puertas correderas para que cuando trabajes tengas intimidad (y cuando duermas también).


¡Qué haríamos sin las plantas y su frescura! Los cactus, la hiedra o la diefembaquia son muy eficaces contra las radiaciones y las ondas electromagnéticas, así que rodéate de ellos. Apuesta por las plantas saludables.

Según el Feng-shui, los muebles de madera natural hacen que las buenas energías fluyan con más facilidad y el cristal hace que trabajes más rápido.

Porque trabajar en casa no es sinónimo de hacer hasta tres cosas a la vez, por eso es muy, muy, muy importante tener un rincón de trabajo que te aísle de todo y, aún más importante, que lo tengas interiorizado: cuando trabajas, trabajas, y punto.

Un recurso brillante es forrar una pared entera de corcho. Se convertirá en la herramienta visual de organización e inspiración más grande de tu casa o tu oficina.

Pasos claves

Iluminación.
La luz natural es importante para la vista, así que busca un rincón cerca de la ventana y no des la espalda a la entrada de luz, te deslumbrará. Lo mejor es que la luz te entre, a ser posible, por la izquierda (o la derecha si eres zurdo).

Evita las zonas de paso.
Vas a estar trabajando muchas horas, así que siempre que sea posible busca un rincón donde tener tu oficina. La concentración es importante, y en pasillos o distribuidores las distracciones son inevitables.

Elige bien los muebles.
Si tus jornadas son extensivas, es mejor elegir una silla de oficina; pero si tus horarios son razonables, basta con que la silla sea cómoda: que recoja bien las lumbares y en la que las piernas y la espalda formen un ángulo recto.

Usa alfombras.
Si no tienes más re medio que compartir el espacio de tu rincón de trabajo, las alfombras te permiten delimitar tu oficina. Su efecto visual ayuda a que todos sepan cuál es tu “territorio” laboral.

MUY PRÁCTICO.
Para mejorar tu efectividad intenta tener la superficie de trabajo despejada y tus cosas de trabajo bien a mano. Una opción es colocar una librería o estanterías junto al escritorio. Unas repisas son otras opciones.