La información sobre los riesgos de iniciar una actividad sexual a edades tempranas debe proporcionarse en el hogar.

Cuando y cómo hablarles de sexo a los hijos

Tiene muchas ventajas cuando los padres les hablan a los hijos de forma oportuna y clara sobre el tema

Los padres a quienes hablar sobre el sexo con sus hijos les preocupa pueden relajarse. Un estudio reciente muestra qué conduce a los adolescentes a adoptar unas prácticas más seguras, y no hace que sea más probable que se hagan sexualmente activos.

Ese es el resultado de un análisis de 31 estudios sobre la efectividad de las intervenciones de salud sexual basadas en los padres. En la investigación participaron 12,500 niños y adolescentes de 9 a 18 años.

Esas intervenciones trabajan con los padres y, con frecuencia, con sus hijos, en áreas como la comunicación sobre el sexo, ofrecer información de salud sexual y fomentar un sexo seguro.

Ciertos tipos de intervenciones tuvieron un mayor efecto en ese aspecto que otras: las que se dirigieron a niños de 14 años o menos, las diseñadas para los jóvenes negros o hispanos, las que se dirigieron tanto a los padres como a los hijos, y las que duraron 10 horas o más.

“Esas variables tienen sentido, intuitivamente: hablar con los niños cuando son más jóvenes y con frecuencia están más dispuestos a escuchar, implicar tanto a los padres como a los adolescentes y pasar más tiempo hablando del tema... nada de eso es particularmente sorprendente”, comentó la primera autora del estudio, Laura Widman, profesora asistente de psicología en la Universidad Estatal de Carolina del Norte (NCSU) en Raleigh.

Su equipo encontró que las intervenciones no afectaban la edad a la que los jóvenes iniciaban la actividad sexual. “En otras palabras, los niños y adolescentes a quienes se enseñó salud sexual no se hicieron sexualmente activos antes que aquellos que no participaron en las intervenciones; pero los niños que participaron en las intervenciones fueron más propensos a usar preservativos cuando iniciaron la actividad sexual”, comentó Laura Widman en un comunicado de prensa emitido por la universidad.


Observaciones

1. Para algunos padres hablar de sexualidad con los hijos causa vergüenza, incomodidad, culpa y hasta molestia; pero esto no tendría que ser así, indica Mayra Aidee Pérez Ambriz, sexóloga.

2. “El cómo es tan importante como el qué. Si yo sé qué es lo que le quiero compartir a los niños, qué información es la que quiero darles y cuál es la información que ellos quieren saber o necesitan en ese momento, el cómo es lo de menos”, señala.

3. “Se vale decir no sé y los niños lo valoran. Se les puede proponer investigar juntos al respecto. Se vale decir: ‘me incomoda lo que me estás diciendo y no sé cómo responderte’. ‘Esta es una pregunta que a mí nunca me respondieron’. Ser honestos con los niños funciona mucho, acerca, da confianza”.

4. No adelantarse a las preguntas. “Solo hay que contestar lo que los hijos están preguntando y de preferencia verificar si entendieron lo que les preguntaron. “Al final deben preguntarles: ‘¿contesté tu pregunta?, ¿qué sabes al respecto?, ¿adónde lo escuchaste?, ¿de dónde surge tu interés?’. Hay que hablarles claro, no hay que mentir”.